Publicado 22/05/2020 14:17:54 +02:00CET

El laboratorio de polvo cósmico del IAA estudiará la detección del virus en superficies

May 5, 2020 - Singapore, Republic of Singapore: During the partial lockdown cordoned off deckchairs remain empty along the waterfront promenade in Marina Bay.
May 5, 2020 - Singapore, Republic of Singapore: During the partial lockdown cordoned off deckchairs remain empty along the waterfront promenade in Marina Bay. - Olaf Schuelke

GRANADA, 22 May. (EUROPA PRESS) -

El laboratorio de polvo cósmico del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA) se ha reinventado para estudiar la detección de coronavirus, en el marco de un proyecto financiado por el Instituto de Salud Carlos III para el desarrollo de un prototipo que permita el análisis de superficies contaminadas por el SARS-CoV-2.

Según ha informado en una nota de prensa, el IAA, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), aportará estudios de polarimetría al proyecto, que ya combina la adquisición de imágenes en todo el rango óptico y submilimétrico y su análisis con inteligencia artificial.

Hace un mes arrancaba un proyecto presentado por investigadores de distintas instituciones andaluzas para el diseño de un prototipo capaz de detectar el virus SARS-CoV-2 sobre superficies de distintos materiales mediante el uso de tecnologías ópticas ya existentes combinadas con inteligencia artificial. Al proyecto, se ha sumado esta semana el IAA-CSIC a través del su Laboratorio Cósmico de Polvo.

Es un laboratorio experimental que estudia cómo las partículas de polvo dispersan la luz, algo esencial para el estudio de las atmósferas planetarias, de la envoltura de gas y polvo que rodea el núcleo de los cometas o de los discos donde se forman los planetas. También ha estudiado muestras de polvo producido por erupciones volcánicas o desplazado por grandes tormentas de polvo en nuestro planeta y, ahora, está siendo adaptado para detectar virus sobre distintos tipos de superficies.

"Para empezar vamos a trabajar con un láser que emite a una longitud de onda del orden del tamaño del virus, de esa forma será más fácil su detección. Además, estamos adaptando el tren óptico para poder estudiar superficies en vez de las nubes de polvo cósmico con las que solemos trabajar", ha apuntado Olga Muñoz, investigadora del IAA-CSIC que coordina el laboratorio.

El proyecto al que los investigadores del IAA-CSIC se incorporan, y que se lidera desde el Grupo de Física Interdisciplinar del Departamento de Física Aplicada III de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Universidad de Sevilla, responde a la carencia actual de métodos de detección y visualización de la presencia del virus en superficies.

Su objetivo reside en desarrollar un prototipo portátil que "combinaría sistemas de lectura de imágenes multiespectrales, tanto en el rango óptico (de ultravioleta a infrarrojo térmico) como en el rango de terahercios, métodos de análisis mediante óptica computacional e inteligencia artificial".

Esto permitiría el análisis rápido y sin contacto de las zonas contaminadas por medio de la generación de mapas de distribución espacial en el campo de visión del dispositivo. A su vez, supondría un gran avance al disponer de métodos que ayuden a la limpieza y descontaminación de dispositivos médicos e instalaciones y a la reducción del contagio por contacto.