Actualizado 25/07/2012 16:13:08 +00:00 CET

Durante los Juegos Olímpicos los deportistas deben ser estrictos con la alimentación y el descanso

Gemma Mengual
PAU PALACIOS

MADRID, 25 Jul. (EUROPA PRESS) -

Los deportistas que participarán en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, que comienza el próximo viernes, deberán seguir una alimentación acorde al tipo de ejercicio que realizan y ser estrictos con la horas dedicadas al descanso, explica la nadadora Gemma Mengual, doble medallista olímpica e imagen de la Clínica Londres.

A su juicio, "al preparación de una olimpiada, a nivel deportivo, es un proceso muy complejo: cuatro años de intensos entrenamientos y múltiples competiciones en las que no se puede bajar el rendimiento o de otro modo no conseguirás la marca requerida".

Mengual insiste en que "aunque suene a tópico, un deportista de élite debe cuidarse por fuera y por dentro, siendo constate y estricto. En mi caso, nunca he descuidado ni la alimentación ni el cuidado de la piel".

Por otra parte, señala que "cuando se está en un alto nivel competitivo, resulta fundamental el papel de un nutricionista para que determine unas pautas personalizadas" y destaca como un "elemento fundamental" para el un deportista profesional el trabajo con el fisioterapeuta.

Desde el quipo de nutricionistas de Clínica Londres, se recuerda que un deportista debe cuidar su alimentación en todo momento, pero el régimen dietético varía tanto en función del deporte que se practica, como del momento deportivo -fuera de competición, en la preparación para una cita, durante la prueba o tras la conclusión de la misma-. El objetivo, mantener un buen estado nutricional y unas condiciones óptimas de reserva de energía y nutrientes que permitan afrontar con garantías el momento de la competición.

En la dieta de un deportista, destacan los alimentos energéticos -patatas, cereales, pasta, chocolate, frutos secos y aceites vegetales- por su aporte de hidratos y ácidos grasos utilizados como fuente básica de energía. A éstos les siguen los alimentos reguladores, ricos en fibra, minerales y vitaminas -frutas, verduras, hortalizas y legumbres-. Por último, encontramos los considerados alimentos plásticos -carnes, pescados y huevos- que aportan proteínas fundamentalmente.