Imagen de la jornada. - ISCIII
MADRID, 21 May. (EUROPA PRESS) -
La directora del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), Marina Pollán, ha apelado a la necesidad de trabajar desde la educación para que niños y adolescentes "crezcan entendiendo mejor cómo funciona la ciencia, tener conocimientos para confiar en sus posibilidades y manejar bien las expectativas que genera".
Así se ha mostrado Pollán durante su intervención en la jornada 'Ciencia, protección de la salud y lucha contra la desinformación', organizada por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) y el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII).
Personal investigador, comunicadores, divulgadores, profesionales sanitarios y representantes de organizaciones de pacientes han reflexionado sobre cómo hacer llegar información científica rigurosa a la sociedad en un contexto marcado por la desinformación.
Según ha añadido Pollán, es fundamental hacer llegar a la población que la ciencia "tiene mensajes a veces difíciles de transmitir, lo que obliga a utilizar con responsabilidad el conocimiento generado y no siempre tiene la respuesta que la ciudadanía puede esperar".
En todo caso, ha apuntado que la sociedad española "responde y colabora, como se vio en la pandemia con estudios como el de seroprevalencia y como se ve ahora con proyectos como IMPaCT, que demuestran que hay buenos niveles de confianza".
Por su parte, la directora de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), Izaskun Lacunza, se ha mostrado de acuerdo en que la relación entre ciencia y ciudadanía "es hoy más fuerte, más exigente y más directa gracias a que existen más canales y hay un mayor acceso a información y se desarrollan más iniciativas de cultura científica".
Las directoras también han hablado sobre la importancia de la ciencia abierta; en este sentido, Lacunza ha explicado que este concepto ha evolucionado y ha ido creciendo, y ahora es fundamental para la comunidad científica. "Desde FECYT intentamos aportar valor ofreciendo información científica rigurosa con herramientas como SINC, el SMC o el proyecto Ciencia de la comunicación científica", ha añadido.
EJEMPLOS DE CÓMO LA CIENCIA FACILITA POLÍTICAS PÚBLICAS EN SALUD
La primera mesa de la jornada, 'Investigación en salud, divulgación e influencia en el desarrollo de políticas públicas en Salud. Casos de éxito', ha estado centrada en el papel de la investigación en salud y su impacto en las políticas públicas.
Así, las ponentes han explicado diferentes ejemplos de cómo la ciencia puede facilitar la implantación de políticas públicas, y de cómo la comunicación y la divulgación ayudan a que la sociedad conozca mejor las iniciativas públicas que pueden mejorar la salud.
Por otra parte, la segunda sesión ha abordado el reto de combatir la desinformación en salud desde distintos ámbitos de la investigación y la comunicación científica.
En esta sesión se ha hablado sobre el desafío de informar en salud con rigor en un contexto marcado por la desinformación, partiendo de una definición clara de qué es la desinformación sanitaria y por qué la ciudadanía es especialmente vulnerable ante ella. A lo largo del diálogo, se ha reflexionado sobre cómo la pandemia de COVID-19 ha transformado la relación entre ciencia, instituciones, medios y ciudadanía, dando lugar a una mayor participación y cuestionamiento, pero también a una sensación de incertidumbre y desorientación.
Además, se han analizado los principales retos para trasladar la evidencia científica de forma comprensible, la pérdida de confianza en instituciones y medios, y el impacto directo de los bulos en la toma de decisiones de los pacientes.
Asimismo, se han planteado estrategias para mejorar la comunicación, destacando la necesidad de anticiparse a la desinformación, fomentar el pensamiento crítico, reforzar el papel de los profesionales sanitarios y las asociaciones de pacientes, y lograr un equilibrio entre rigor, claridad y utilidad en la información que llega a la ciudadanía.