Investigadores del estudio sobre el manejo de la infección por 'Clostridioides difficile' (ICD). - HUV
SEVILLA, 8 Ene. (EUROPA PRESS) -
La Unidad de Enfermedades Infecciosas y Microbiología del Hospital Universitario de Valme, perteneciente al Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias, ha liderado junto al Hospital General Universitario Doctor Balmis de Alicante un estudio nacional que demuestra el impacto de la aplicación de un paquete de medidas específicas PROA (Programa de Optimización del Uso de Antimicrobianos) en el manejo de la infección por 'Clostridioides difficile' (ICD).
La ICD es una de las principales causas de diarrea asociada a la atención sanitaria. Suele aparecer tras el uso de antibióticos, que alteran la flora intestinal y facilitan la proliferación de esta bacteria, explica el centro hospitalario en una nota de prensa. En este sentido, puede provocar desde cuadros leves hasta colitis graves, con riesgo vital, y se caracteriza por una elevada tasa de recurrencia, especialmente en personas mayores, inmunodeprimidas o con enfermedades graves.
Su impacto en la salud de los pacientes y en el sistema sanitario es relevante, ya que conlleva ingresos prolongados, reingresos frecuentes y un aumento de la mortalidad; de ahí la importancia de las aportaciones de este estudio en la contribución de la mejora de su abordaje clínico.
PROA, MODELO INTEGRAL E INNOVADOR DE ATENCIÓN
Esta línea de estudio está integrada en una investigación multicéntrica en la que participan 15 hospitales españoles. Analiza más de 1.400 casos de esta infección en el hospital sevillano y alicantino, teniendo como variables principales: la recurrencia de la infección, la necesidad de reingreso por recaída y la mortalidad global a los 30 días.
El resultado constata el hecho de que una atención estructurada, coordinada y multidisciplinar reduce de forma significativa las recurrencias, los reingresos hospitalarios y la mortalidad a corto plazo, especialmente en pacientes de mayor riesgo.
El estudio ha sido liderado en Valme por el director de la Unidad de Enfermedades Infecciosas y Microbiología, Nicolás Merchante, junto al infectólogo Miguel Rodríguez, la participación de la microbióloga Ana Isabel Aller, el seguimiento ambulatorio coordinado por Rocío Herrero desde perfil enfermero entrenado en el seguimiento de estos pacientes y la implicación del equipo PROA Valme.
La investigación se diseñó como un análisis cuasiexperimental antes-después y evaluó más de 1.400 casos de infección por 'Clostridioides difficile' a lo largo de tres etapas diferenciadas.
Un primer periodo histórico sin intervención específica, comprendido entre 2014 y 2017; una fase de transición entre 2018 y 2020, en la que se comenzó a aplicar un programa PROA de carácter fundamentalmente formativo; y un último periodo de intervención, entre 2021 y 2023, tras la implantación de un paquete de medidas PROA específicamente diseñado para el manejo de la infección, en el contexto de la puesta en marcha de un proyecto financiado por el Fondo de Investigación en Salud (FIS).
El plan de intervención desarrollado incluyó la actualización de guías clínicas locales; la optimización del diagnóstico con disponibilidad 24 horas y comunicación inmediata de los casos; la valoración sistemática de todos los pacientes por un referente PROA de Enfermedades Infecciosas; la optimización del tratamiento desde el primer episodio, especialmente en pacientes de alto riesgo; la asistencia conjunta durante el ingreso hospitalario y un seguimiento telefónico protocolizado tras el alta durante seis meses por parte de enfermería.
Los resultados muestran una disminución significativa de las recurrencias en pacientes inmunodeprimidos, en aquellos con episodios graves o fulminantes y en personas de entre 65 y 79 años. A estos beneficios asistenciales se suma la reducción de forma notable los reingresos hospitalarios y de la mortalidad a 30 días durante el período de intervención.
EFECTIVIDAD ASISTENCIAL
Este modelo de atención integral al paciente con infección por Clostridioides difficile con perspectiva PROA, implantado en el Área Sanitaria Sur de Sevilla y estudiada su efectividad, constituye una iniciativa pionera y el primer modelo de estas características que ha demostrado, con una metodología científica rigurosa, beneficios claros en resultados en salud.
Según Nicolás Merchante, director de la Unidad de Enfermedades Infecciosas y Microbiología del hospital sevillano y coordinador de PIRASOA (Programa Integral de prevención, control de las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria y uso apropiado de los antimicrobianos de Andalucía) "la experiencia confirma que la ICD debe formar parte del trabajo diario de los equipos PROA, ya que intervenciones estructuradas como esta pueden traducirse en una mejora sustancial de la seguridad y la calidad asistencial".
El Equipo PROA Valme que trabaja en el uso adecuado de los antibióticos y el control de las bacterias resistentes a los mismos con una destacada trayectoria. De este modo, con esta investigación el Hospital Universitario de Valme refuerza así su papel como centro de referencia en optimización del uso de antimicrobianos a través de una intensa actividad científica que incluye la elaboración de guías clínicas, sesiones formativas y su participación en redes, congresos nacionales e internacionales en el ámbito de las enfermedades infecciosas y el uso responsable de antibióticos.