Publicado 20/04/2021 07:10CET

Los investigadores estudian la mejor manera de fomentar el bienestar personal en todo el mundo

Archivo - Carreras de resistencia, muerte súbita, correr, running
Archivo - Carreras de resistencia, muerte súbita, correr, running - CEDIDA / HOSPITAL VITHAS NISA REY DON JAIME

MADRID, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -

Investigadores del Instituto de Investigación Médica y de Salud del Sur de Australia (SAHMRI, por sus siglas en inglés) y de la Universidad de Flinders han llevado a cabo el mayor metanálisis de estudios sobre el bienestar de todo el mundo para responder a la pregunta sobre cuál es la mejor manera de fomentar el bienestar personal.

El análisis incluyó más de 400 ensayos clínicos con más de 50.000 participantes. Los investigadores dividieron a las personas en tres grupos principales: los que gozan de buena salud en general, los que padecen enfermedades físicas y los que padecen enfermedades mentales.

Descubrieron que es posible aumentar el bienestar de todos los individuos, pero Joep van Agteren, codirector del Centro de Bienestar y Resiliencia del SAHMRI, afirma que no hay una solución única para todos. "Durante los periodos de estrés e incertidumbre en nuestras vidas trabajar de forma proactiva en nuestra salud mental es crucial para ayudar a mitigar el riesgo de enfermedades mentales y físicas --explica Van Agteren--. Nuestra investigación sugiere que hay numerosos enfoques psicológicos con los que la gente debería experimentar para determinar qué funciona para ellos".

La práctica de la atención plena, mediante técnicas como la meditación y la respiración consciente, resultó eficaz para aumentar el bienestar en los tres grupos.

Las intervenciones psicológicas positivas, como trabajar el sentido del propósito, realizar pequeños actos de bondad y llevar un diario de gratitud, resultaron eficaces, pero sólo cuando se realizaban de forma combinada, pero no individualmente.

La terapia cognitivo-conductual (TCC) resultó beneficiosa para muchos enfermos mentales, mientras que la terapia de aceptación y compromiso (TAC) fue más útil para quienes gozaban de buena salud en general.

El coautor, Matthew Iasiello, del SAHMRI, afirma que todas las intervenciones tienen en común la necesidad de una práctica constante y prolongada para que sean eficaces en la mejora del bienestar.

"Probar algo una o dos veces no es suficiente para tener un impacto medible. Independientemente del método que se pruebe, es necesario que se mantenga durante semanas y meses para que tenga un efecto real", señala Iasiello.

El profesor Michael Kyrios, del Instituto Órama de Salud Mental y Bienestar de la Universidad de Flinders, afirma que el estudio demuestra que, además de buscar ayuda profesional cuando se está angustiado, hay muchas medidas prácticas que la gente puede tomar para mejorar su bienestar y prevenir los problemas de salud mental.

"La puesta en práctica de estas intervenciones puede realizarse de forma segura para los individuos por su cuenta o en un formato de grupo, ya sea en persona o en línea --señala el profesor Kyrios--. Por tanto, es un complemento potencialmente rentable de las vías de derivación y los métodos de tratamiento actuales".

Los investigadores creen que estos resultados ponen de manifiesto la necesidad de un cambio de táctica en la forma en que la sociedad se ocupa del bienestar de las personas, vivan o no con una enfermedad mental.

"Tenemos que tomarnos en serio el bienestar de todos y asegurarnos de que tomamos las medidas necesarias para mejorar la salud mental y física, de modo que podamos prevenir futuras complicaciones y mantener bajos los costes sanitarios", advierte el profesor Kyrios.

Los investigadores, que forman parte del nuevo laboratorio de colaboración entre SAHMRI y Flinders, el 'Be Well Innovation Lab', continuarán con el meta-análisis año tras año para ampliar las pruebas y asegurarse de que se mantienen actualizadas.

Los datos se han utilizado para formar la base del 'Plan Be Well', un programa de bienestar que se imparte en persona y a través de una aplicación, probada recientemente en más de mil australianos, a la que se puede acceder en línea.

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