Investigadores españoles lideran una nueva estrategia con anticuerpos que abre una vía prometedora en cáncer de ovario

Archivo - Ilustración sistema reproductivo mujer. Ovarios, útero, trompas de falopio
Archivo - Ilustración sistema reproductivo mujer. Ovarios, útero, trompas de falopio - MAGICMINE/ ISTOCK - Archivo
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Publicado: jueves, 16 julio 2026 10:02

    SALAMANCA, 16 Jul. (EUROPA PRESS) -

   Un proyecto de investigación frente al cáncer de ovario, realizado con participación de varias instituciones que incluyen el Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (IBSAL), el CSIC, FICUS y CIBERONC, utiliza una nueva estrategia de terapia dirigida a las células tumorales mediante anticuerpos conjugados a fármacos.

    La Fundación CRIS Contra el Cáncer ha financiado esta nueva investigación en la que se utiliza una tecnología que permite dirigir tratamientos de forma selectiva a las células tumorales, reduciendo el daño a las sanas. En concreto, se trata de una investigación liderada por el doctor Juan Carlos Montero, investigador estabilizado del IBSAL, y el doctor Atanasio Pandiella, investigador de dicho instituto y del CSIC.

    El trabajo se ha desarrollado en el Centro de Investigación del Cáncer y en el Complejo Asistencial Universitario de Salamanca. El cáncer de ovario es uno de los tumores más agresivos y complejos de tratar, como han indicado desde el IBSAL en un comunicado recogido por Europa Press.

UNA TERAPIA DE PRECISIÓN PARA UN CÁNCER DIFÍCIL DE TRATAR

    En muchos casos se detecta tarde, cuando la enfermedad ya se ha extendido por la cavidad abdominal, lo que dificulta mucho el tratamiento. Según datos de GLOBOCAN y la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), cada año se diagnostican más de 300.000 nuevos casos en el mundo y cerca de 4.000 en España, donde, además, este tumor provoca alrededor de 2.000 muertes anuales.

    La investigación liderada por Montero y Pandiella parte de una idea sencilla, pero "muy eficaz" ya que, si una molécula está presente en cantidades elevadas en las células tumorales y no tan presente en las sanas, puede servir como una especie de "puerta de entrada" para "dirigir" el tratamiento directamente al cáncer.

    Eso es lo que hacen los ADCs, como han explicado desde el IBSAL. Estas terapias combinan tres elementos: un anticuerpo que reconoce una molécula de la célula tumoral, un fármaco muy potente y una unión química que controla cuándo se libera ese fármaco.

    Una vez que el anticuerpo se fija al tumor, el conjunto anticuerpo-fármaco entra en la célula y ésta posee mecanismos que permiten la liberación del medicamento en su interior, destruyéndola desde dentro. En lugar de atacar todo el organismo, este enfoque actúa de forma mucho más selectiva. Esa precisión hace de los ADCs terapias eficaces y con relativamente baja toxicidad para las pacientes.

   El equipo del IBSAL, experto en este tipo de terapias, ha desarrollado un ADC dirigido contra CD98hc, una molécula altamente expresada en las células de cáncer de ovario. El tratamiento con el ADC frente a CD98hc frenó de forma importante el crecimiento tumoral, así como sus metástasis. También se comprobó que los ADCs se acumulaban sobre todo en el tumor, con escasa presencia en tejidos sanos, algo especialmente importante de cara a reducir efectos secundarios y que refuerza su potencial como posible terapia.

UNA NUEVA DIANA PARA SUPERAR LA RESISTENCIA TUMORAL

    Estos resultados han sido posibles gracias al trabajo del equipo investigador del IBSAL formado por Juan Carlos Montero, Atanasio Pandiella, Verónica Fraile, María José Doyagüe y Mar Abad. Los expertos y expertas apuntan que una de las ideas más interesantes relacionada con el uso de ADCs es que ya no hace falta que una molécula sea la causante directa del crecimiento tumoral para que tenga valor terapéutico y usarse como punto débil de la célula tumoral.

    Basta con que sirva para identificar a las células tumorales y dirigir hacia ellas un tratamiento más potente. Este cambio de perspectiva puede ampliar mucho las posibilidades en cáncer de ovario, un tipo de tumor en el que las terapias dirigidas han tenido hasta ahora un impacto limitado.

    El ADC estudiado, dirigido contra la molécula CD98hc, abre la puerta a utilizarla como nueva diana terapéutica. Representaría un nuevo punto débil del cáncer, lo que podría ayudar a superar parte de la resistencia que presentan algunos tumores frente a los tratamientos actuales.

    Aunque los resultados son prometedores, la investigación sigue en fase preclínica. Eso significa que todavía queda camino antes de que estas terapias puedan llegar a las pacientes. Los próximos pasos incluyen validar los hallazgos en modelos más complejos, identificar qué pacientes podrían beneficiarse más y avanzar hacia ensayos clínicos cuando haya suficiente evidencia experimental con un buen volumen de datos de laboratorio.

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