Investigadores españoles abren nuevas vías para el diagnóstico precoz del cáncer de intestino grueso

Actualizado 03/11/2011 18:32:21 CET

MADRID, 3 Nov. (EUROPA PRESS) -

Investigadores del Departamento de Fisiología de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) han descubierto que los cambios de actividad de unas enzimas denominadas peptidasas pueden ser determinantes para posibilitar el diagnóstico precoz del cáncer de intestino grueso.

Según ha reconocido la bioquímica Itxaro Pérez, autora de una investigación todavía incipiente de la que se empiezan a conocer los primeros resultados, estos tumores "no presentan síntoma alguno hasta que se encuentra en un estado bastante avanzado".

Sin embargo, esta enfermedad en concreto goza de unas características apropiadas para la investigación y las comparativas al contar con una fase intermedia, denominada adenoma, en la que se da un crecimiento incontrolado de células, todavía benigno.

"El hecho de disponer de esta fase intermedia es muy bueno para la comparativa", explica Pérez, ya que se puede extraer tejido sano primero, del adenoma a continuación, y del mismo cáncer después, cuando "en el caso de otras enfermedades, el cáncer pasa a ser maligno directamente, y solo puede compararse con tejido sano".

De esta manera, esta investigadora ha tenido la oportunidad de observar la evolución de la actividad de las peptidasas, al extraer tres tipos de muestras del intestino grueso (del colon) de cada paciente.

Además de las muestras intestinales, Pérez también ha analizado el plasma, comparando muestras sanguíneas de pacientes que padecen dicho cáncer con las de personas sanas. De hecho, esta es la principal aportación de la tesis: el hecho de haber dado pasos para poder identificar indicios de la enfermedad en la misma sangre. "Obtener plasma del paciente resulta sencillo.

"Si ayudara a realizar un diagnóstico precoz, sería un método muy valioso para su aplicación clínica", explica.

Pérez ha investigado durante mucho tiempo el cáncer renal y éste ha sido uno de los métodos que han aplicado. Pero en el cáncer de intestino grueso, las peptidasas se han estudiado poco hasta la fecha, y se han encontrado grandes diferencias.

TAMBIÉN SE HAN INVESTIGADO EN TUMORES RENALES

"En los riñones observamos que la actividad cambia en muchas de las peptidasas, pero en el intestino grueso no ocurre tal cosa. Algunas cambian y otras no. Esto nos era desconocido", reconoce Pérez, quien apunta que el análisis mediante plasma de las peptidasas con tendencia a tener cambios de actividad puede convertirse, a largo plazo, en una herramienta útil para el diagnóstico del cáncer de intestino grueso.

Además, ha comprobado que estos cambios también ocurren de manera diferente en función de la fase o condición en la que se encuentra el cáncer, lo que significa que dicho análisis puede servir también para el pronóstico.

Aunque los resultados obtenidos arrojan algo de luz, ahora deben hacerse investigaciones más exhaustivas para determinar la relevancia que tienen las peptidasas en la formación, evolución y causas de este tipo de cáncer.

Por ejemplo, las conclusiones se deben verificar por otros medios, se deben estudiar otras características de dichas enzimas aparte de su actividad.

"Las muestras que hemos estudiado son de 2007. Como han transcurrido cinco años, nuestra próxima investigación se centrará en la supervivencia de estos pacientes (entre otras cosas, cuántos de ellos siguen vivos). Queremos ver qué ocurre; y, sobre todo, cuál es el pronóstico", concluye.