Publicado 15/06/2020 14:07CET

Investigadores descubren nuevas vulnerabilidades de las células cancerígenas

Esta imagen muestra a la proteína APOBEC3A (amarilla) atacando una horquilla de ADN (blanca) para promover la deaminación de la citosina (naranja brillante) generando mutaciones de ADN en el genoma de la célula cancerosa.
Esta imagen muestra a la proteína APOBEC3A (amarilla) atacando una horquilla de ADN (blanca) para promover la deaminación de la citosina (naranja brillante) generando mutaciones de ADN en el genoma de la célula cancerosa. - UCI SCHOOL OF MEDICINE

MADRID, 15 Jun. (EUROPA PRESS) -

Un nuevo estudio de la Universidad de California en Irvine (Estados Unidos) ha revelado que una proteína responsable de los cambios genéticos, que dan lugar a una variedad de cánceres, también puede ser la clave para una terapia de cáncer más eficaz y específica. El estudio, publicado en la revista 'Nature Communications', revela cómo la inestabilidad genómica inducida por la proteína APOBEC3A ofrece una vulnerabilidad previamente desconocida en las células cancerosas.

Cada día, en las células humanas, ocurren decenas de miles de eventos de daño al ADN. En las células cancerosas, la expresión de la proteína APOBEC3A es una de las fuentes más comunes de daño y mutaciones del ADN. Si bien las mutaciones causadas por estas proteínas en particular en las células cancerosas contribuyen a la evolución de los tumores, también causan roturas en el ADN, que ofrecen una vulnerabilidad.

"Apuntar a las células cancerosas con altos niveles de actividad de la proteína APOBEC3A e interrumpir, al mismo tiempo, la respuesta de daño del ADN necesaria para reparar los daños causados por la APOBEC3A, podría ser la clave para unas terapias de cáncer más eficaces. Sin embargo, para explotar la vulnerabilidad de las células cancerosas, es crítico primero medir cuantitativamente la actividad de la proteína en los tumores", explica el autor principal del trabajo, Remi Buisson.

Para entender el papel de APOBEC3A en la evolución de los tumores y para atacar las vulnerabilidades inducidas por APOBEC3A, los investigadores desarrollaron un ensayo para medir la actividad de edición de ARN de APOBEC3A en las células cancerosas. Debido a que el APOBEC3A es difícil de cuantificar en los tumores, el desarrollo de un ensayo de alta sensibilidad para medir la actividad fue fundamental. Utilizando mutaciones de ARN de punto caliente, identificadas en tumores positivos para APOBEC3A, el equipo desarrolló un ensayo utilizando PCR digital de gotas y demostró su aplicabilidad a muestras clínicas de pacientes con cáncer.

"Nuestro estudio presenta una nueva estrategia para seguir la desregulación de APOBEC3A en los tumores, proporcionando oportunidades para investigar el papel de APOBEC3A en la evolución de los tumores y para centrarse en la vulnerabilidad inducida por APOBEC3A en la terapia. Anticipamos que el ensayo APOBEC3A basado en la mutación del ARN avanzará significativamente en nuestra comprensión de la función de la proteína en la tumorigénesis y nos permitirá explotar más eficazmente las vulnerabilidades que crea en la terapia del cáncer", concluye Buisson.

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