Archivo - Bebé prematuro. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / ONDROOO - Archivo
MADRID, 24 Mar. (EUROPA PRESS) -
Durante la atención intensiva tras un parto prematuro, los bebés pueden experimentar bajos niveles de oxígeno en sus tejidos y células, lo que se conoce como hipoxia, que según un nuevo estudio de la Universidad de Salud y Ciencias de Oregón (Estados Unidos) se relaciona con un peor pronóstico para la salud cerebral y problemas de memoria de por vida,
La cuestión es que, hasta ahora, los mecanismos subyacentes a este proceso no estaban claros. Tal como se presenta en su artículo de 'Jneurosci', los investigadores liderados por Art Riddle y Stephen Back, de la Universidad de Salud y Ciencias de Oregón, descubrieron un mecanismo que contribuye a este problema mediante la creación de un modelo de ratón con hipoxia leve tras un parto prematuro.
Riddle destaca: "Históricamente, este campo se ha centrado en cómo la hipoxia daña la sustancia blanca del cerebro y destruye las neuronas. Este es el primer estudio que explora cómo la hipoxia leve puede alterar el desarrollo cerebral sin causar daño cerebral directo en este período neonatal".
LO QUE VIERON LOS INVESTIGADORES EN LA ZONA DE LA MEMORIA
De esta forma, la hipoxia leve poco después del nacimiento dificultó el aprendizaje y la memoria hasta la edad adulta, y los investigadores descubrieron, al menos en parte, el mecanismo de este efecto: la alteración de la comunicación entre neuronas en el hipocampo.
Al investigar un mecanismo molecular, los investigadores encontraron que la hipoxia posterior al parto prematuro afectó un canal proteico involucrado en la comunicación entre neuronas y la memoria que se desarrolla en el hipocampo durante la adolescencia. También identificaron una segunda proteína que participaba en los efectos de la hipoxia sobre el funcionamiento del canal.
Cuando los investigadores actuaron sobre esta segunda proteína en ratones adultos, restauraron la función del canal. Riddle añade: "También encontramos que esta proteína se vio alterada por la hipoxia leve al observar las áreas cerebrales circundantes, lo que sugiere que otras regiones del cerebro también pueden ser susceptibles a la hipoxia". Los investigadores planean evaluar cómo la hipoxia afecta estas áreas en trabajos futuros.
Según los autores, este trabajo arroja luz sobre cómo la hipoxia en bebés prematuros influye en la comunicación neuronal en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria, lo que dificulta el aprendizaje y la memoria en la edad adulta.
En cuanto a las implicaciones clínicas, Riddle señala que "los déficits sutiles derivados de la hipoxia leve que estudiamos aquí se observan con frecuencia en entornos clínicos con bebés prematuros". Dado que la molécula que identificaron no se expresa en los bebés en el momento en que experimentan hipoxia, los investigadores también planean explorar dianas moleculares en etapas más tempranas del desarrollo.