Publicado 27/07/2020 12:16CET

Investigadores demuestran que analizar la enfermedad mínima residual ayuda a conocer el pronóstico del mieloma múltiple

Dr. Joaquín Martínez
Dr. Joaquín Martínez - CRIS CONTRA EL CÁNCER

MADRID, 27 Jul. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Unidad CRIS de Hematología del Hospital 12 de Octubre y de la Universidad de California (Estados Unidos) han demostrado, en un estudio publicado en la revista ' Blood', que analizar la enfermedad mínima residual ayuda a conocer el pronóstico del mieloma múltiple.

En el trabajo han participado 139 pacientes con el mieloma múltiple de tres hospitales; la UCSF (Universidad de California, San Francisco), el Hospital 12 de Octubre (Madrid) y el Hospital Universitario Virgen de las Nieves (Granada).

"La investigación en cáncer es muy compleja y en ella están implicados muchos tipos de investigadores. Colaborar con grupos de investigación expertos en ciertas áreas puede impulsar tu investigación y ayuda en la aceleración en encontrar nuevos tratamientos o alteraciones que puedan ser beneficiosos para la cura de cáncer", ha dicho el jefe de Hematología del 12 de Octubre y que dirige la Unidad CRIS de Hematología del Hospital 12 de Octubre, Joaquín Martinez, quien ha destacado el "fundamental" apoyo de CRIS contra el cáncer.

En concreto, este estudio internacional ha profundizado en el análisis del tratamiento prolongado de un fármaco llamado lenalidomida, que se usa para estabilizar la enfermedad después de las fases iniciales del tratamiento. El principal foco del trabajo ha consistido en analizar la enfermedad mínima residual (EMR), un parámetro que se analiza generalmente en muestras de sangre y mide la cantidad de células tumorales que quedan durante o después de un tratamiento.

"El estudio confirma que este fármaco no sólo ayuda a mantener la enfermedad bajo control, sino que además mejora el tratamiento del paciente. De hecho, se demuestra que en un tercio de los pacientes la cantidad de células tumorales se mantiene o incluso disminuye. Esto apoya la idea de que los tratamientos de lenalidomida quizá deberían mantenerse el máximo de tiempo posible. Este tipo de estudios colaborativos permite que juntemos su casuística con la nuestra y es mucho más eficiente a la hora de investigar el impacto del estudio de la enfermedad mínima residual", ha explicado el experto.

Además, en el trabajo, los pacientes tratados con lenalidomida que tenían una EMR negativa, o decreciente durante el tratamiento, mostraron efectivamente una mayor supervivencia. Utilizar este parámetro permite hacer un pronóstico más preciso e identificar a pacientes con mejor y peor pronóstico. Esto contribuye a identificar a los casos de mayor riesgo y actuar de manera temprana, algo fundamental en este tipo de enfermedades.

"En un tipo de cáncer, como el mieloma múltiple, que actualmente no tiene tratamiento eficaz, y que luchamos en cronificarlo, cualquier avance es fundamental para los pacientes. Es fundamental apoyar proyectos de larga duración para que la ciencia consiga avances verdaderamente relevantes", ha zanjado la directora de CRIS contra el Cáncer, Marta Cardona.

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