Investigadores confirman los beneficios educativos de las herramientas online y el trabajo en grupo

Ordenador, inscripción, empleo
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Publicado 02/10/2018 11:51:25CET

MÁLAGA, 2 Oct. (EUROPA PRESS) -

Un grupo de investigación de la Universidad de Málaga (UMA) ha puesto en práctica una metodología que emplea tecnología para mejorar el rendimiento del alumno. A través de herramientas online, se fomenta el aprendizaje activo y el trabajo colaborativo, un aspecto muy demandado en el mercado laboral actual.

El proyecto es interuniversitario, ya que participaron estudiantes y docentes de facultades de Málaga y Sevilla. El sistema se puede aplicar a varias etapas de la enseñanza, a partir de educación secundaria, o para mejorar el funcionamiento de empresas e instituciones.

El propósito más destacado consistía en mejorar los resultados de la enseñanza. El profesor del área de marketing del departamento de Economía y Administración de Empresas de la UMA, Sebastián Molinillo, ha explicado a la Fundación Descubre que este estudio "es pionero, y se basa en la validación de un modelo que integra múltiples variables".

"Se emplea un amplio abanico de herramientas colaborativas que, en su mayoría, están al alcance de cualquiera gratuitamente, y es un procedimiento fácilmente imitable en otros entornos", ha detallado.

Así, han precisado desde la Fundación Descubre que para llevar a cabo la investigación, los alumnos han empleado plataformas de intercambio y almacenaje de archivos, entre ellas Dropbox o Google Drive, un medio de comunicación síncrono, en este caso Skype, un blog de WordPress, redes sociales o un foro dentro del campus virtual de la UMA que está basado en el software de Moodle.

También tenían la oportunidad de utilizar un aula con sistemas de retransmisión con cámaras de vídeo, para realizar las presentaciones finales al resto de sus compañeros de manera remota.

En concreto, buscaban que los alumnos a lo largo de un semestre realizaran su trabajo, no en un documento de Word que consistiera en una suma de partes, sino que lo hicieran colaborativamente, en la construcción de la solución del problema que se les planteaban, escribiendo en un soporte tipo Wiki. Esta herramienta, que también estaba alojada en el campus virtual de la UMA, permitía a los estudiantes construir los contenidos de modo continuado, ágil y sencillo.

Así, la nueva propuesta de enseñanza ayudaría a rentabilizar y a sacar mayor partido a los campus virtuales existentes en universidades. La investigación se puede consultar en el artículo 'Exploring the impacts of interactions, social presence and emotional engagement on active collaborative learning in a social web-based environment', publicado en la revista Computers & Education.

Con las herramientas denominadas Social web-based collaborative learning (SWBCL), o aprendizaje colaborativo basado en la web social, se pretende que el alumno trabaje en grupo activamente. En este sentido, el experto ha precisado que "para promover eso, creemos que las herramientas colaborativas de la web son muy útiles y es lo que demuestra nuestra investigación".

El estudio se complementa con el análisis del posible efecto de cuatro variables, además del aprendizaje activo: la presencia social, o cómo el alumno se ve dentro del grupo y cómo siente que el grupo lo ve; el papel del profesor en la interacción con los estudiantes; el compromiso emocional, es decir, que el alumno disfrute y se sienta cómodo y cuidado durante la formación; así como la interacción entre los propios estudiantes. "A veces no hay todo el nivel de interacción que nos gustaría por los miedos que existen dentro del propio grupo", ha precisado Molinillo.

PEQUEÑAS Y MEDIANAS EMPRESAS

Las tareas que se les planteaban a los alumnos y que tenían que solucionar de forma colaborativa consistían en problemas reales de análisis de pequeñas y medianas empresas de Andalucía. El hecho de escoger compañías del entorno más cercano, en vez de grandes multinacionales conlleva una serie de ventajas.

En este sentido, han puesto como ejemplo que podía producirse un contacto más próximo con los trabajadores. Asimismo, contribuía a que los estudiantes conocieran más en profundidad el tejido empresarial que les rodea.

Para comenzar el trabajo, se les suministraba una breve descripción de la entidad y se les explicaba cuál era su situación actual y cómo podían solucionar los retos que se les planteaban.

El estudio vino motivado porque en las materias relacionadas con la Administración de Empresas de la UMA, como en otras muchas disciplinas, se promueve el trabajo en grupo entre los alumnos, sobre todo a raíz de la adaptación de los planes de estudio al Espacio Europeo de Educación Superior. Hace ya algunas décadas se llegó a la conclusión de que contribuía a desarrollar una serie de habilidades que el trabajo autónomo independiente no posee, ha señalado Molinillo.

"Esta capacidad la están demandando muchas empresas, ya que los objetivos que se pueden conseguir son más beneficiosos", ha agregado. A ello contribuye el uso de las herramientas online que han surgido en los últimos años, y que pueden mejorar la eficiencia de las tareas que se realizan colaborativamente, tanto en términos de productividad, como en resultados, o en la propia organización del grupo.

Uno de los principales temas de investigación en el área de Marketing es el comportamiento del consumidor, que es una de las especialidades dentro de este grupo de la UMA. En este caso, los estudiantes son los clientes y se mide, entre otros, su actitud, motivación, conflicto, presencia social, uso de las herramientas.

Otro de los aspectos que persigue esta técnica de enseñanza se centra en fomentar, por parte del profesor, que los alumnos pierdan el miedo a expresarse en público, en este caso, a través de Internet, y sobre cuestiones profesionales, hablando como un especialista que analiza una empresa.

Los resultados, según el profesor, son "positivos" aunque actualmente estas iniciativas se están desarrollando de manera desigual. Por ejemplo, todas las universidades andaluzas disponen de un campus virtual, sin embargo, cada profesor las emplea de diferentes maneras, algunos de modo muy básico. También existen más opciones que pueden ayudar y que no todos utilizan o se preocupan por ir más allá. Junto con una actitud positiva por parte de los alumnos, todo en conjunto sería muy eficaz para su formación, ha dicho Molinillo.

Molinillo ha resaltado que como utilidad, por un lado, en el contexto de educación, se ha demostrado que la experiencia es útil, y que se puede exportar a otras carreras y niveles. En cuanto a la preparación del estudiante, éste adquiere competencias en el dominio de unas herramientas y en una opción de trabajar remotamente, que va a permitir ser más eficiente cuando se incorpore al mercado laboral. Como consecuencia, la empresa será más productiva.

Otro de los beneficios asociados consiste en que, si se evitan desplazamientos, se ahorra en tiempo, dinero y se genera menos contaminación, contribuyendo a preservar el medio ambiente.

Por ello, se busca fomentar el uso de las nuevas herramientas tecnológicas en un contexto de trabajo colaborativo, dentro del campo de la educación, y más concretamente, a través de la participación activa de los estudiantes.

En otro estudio paralelo del grupo de investigación se puso de manifiesto que los alumnos ven como una carga de trabajo adicional este tipo de técnicas docentes. Para su implementación es importante que perciban un beneficio, una recompensa al realizar estas tareas, que sea considerable con respecto a la nota final de la asignatura.

Éste último estudio mide la actitud del alumno a la hora de afrontar el trabajo colaborativo. Ambos se complementan y forman parte de los proyectos de innovación educativa de la Universidad de Málaga, que es la institución que aporta la financiación. Actualmente el equipo de expertos continúa con esta línea de investigación, aunque en este caso, fomentando en los estudiantes las competencias lingüísticas en inglés.

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