MADRID 6 May. (EUROPA PRESS) -
Un equipo de investigación liderado por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha realizado un estudio de los efectos protectores óseos de una pequeña proteína, el Péptido Intestinal Vasoactivo (VIP), que demuestra que ejerce un papel "clave" en el equilibrio entre la destrucción y la formación de hueso en humanos.
Según ha detallado la Unidad de Cultura Científica de la UCM en un comunicado, la molécula VIP presenta una amplia distribución en el organismo y ejerce múltiples efectos tanto en condiciones fisiológicas como patológicas.
Los investigadores ya demostraron en 2021 y 2024 sus efectos en dos células implicadas en el mantenimiento de las estructuras óseas, los osteoclastos y los osteoblastos, respectivamente.
En un artículo publicado en Translational Research se añade un tercer enfoque en otra de las células clave, los osteocitos, encargados de integrar las señales de comunicación entre osteoclasto y osteoblasto, actuando como un elemento de coordinación para que el equilibrio entre formación y destrucción ósea sea siempre el óptimo.
El trabajo muestra que VIP actúa directamente sobre los osteocitos y favorece un microambiente óseo con menos pérdida de hueso y más protector, actuando sobre múltiples tipos celulares y modulando vías clave de comunicación entre ellos.
"Esta investigación posiciona a VIP como una molécula clave en la recuperación y mantenimiento del equilibrio entre la destrucción y formación de hueso. Nuestros resultados suman evidencias para que VIP emerja como un posible mediador osteoprotector", ha explicado David Castro Vázquez, investigador del Departamento de Biología Celular e Histología de la UCM y uno de los autores del trabajo.
El estudio, fruto de una colaboración entre la UCM y la Universidad Politécnica de Dresde, se ha desarrollado a lo largo de aproximadamente dos años combinando técnicas avanzadas de cultivo celular y análisis molecular.
PRÓXIMOS PASOS
En Dresde, los investigadores trabajaron con osteoblastos humanos cultivados en geles tridimensionales de colágeno, en condiciones con y sin VIP, para estudiar su diferenciación. Paralelamente, se empleó un modelo tridimensional más complejo que integra osteoblastos, osteocitos y osteoclastos, con el objetivo de reproducir el entorno del hueso humano y comprender mejor el papel del VIP en la comunicación celular y el mantenimiento del equilibrio óseo.
Aunque se necesitan más estudios para caracterizar y completar el efecto protector de VIP en el hueso, los resultados "podrían suponer un primer paso en el diseño de futuras estrategias terapéuticas para patologías musculoesqueléticas en las que se encuentra afectada la integridad del hueso como la osteoporosis o la artritis reumatoide", destaca el investigador de la UCM.
Por eso, el siguiente paso será trasladar estos hallazgos a modelos más complejos y a aplicaciones biomédicas que permitan explotar su potencial osteoprotector como el desarrollo de biomateriales combinados con VIP.