Archivo - Una investigación concluye que la diabetes tipo 2 se manifiesta de manera diferente según el peso corporal - ISTOCK - Archivo
MADRID, 28 Ago. (EUROPA PRESS) -
Un equipo de científicos del holandés Centro Médico Universitario de Ámsterdam (Ámsterdam UMC, por sus siglas en inglés) y de la Universidad de Ghana ha realizado un estudio a través del que ha comprobado que la diabetes tipo 2 se manifiesta de manera diferente según el peso corporal.
Publicada en la revista especializada 'Diabetologia', esta investigación muestra que la citada enfermedad se presenta "de dos maneras fundamentalmente diferentes según el índice de masa corporal (IMC) del paciente". Según sus autores, mientras que en personas con este baremo elevado, la patología "se debe principalmente a la resistencia a la insulina", en las que lo tienen más bajo, "se produce por una insuficiencia pancreática que no genera suficiente".
"A pesar de estos mecanismos biológicos opuestos, los profesionales médicos actualmente tratan a ambos grupos con los mismos medicamentos", han continuado en relación con la diabetes tipo 2, que "se suele asociar al sobrepeso". "En los países ricos, esta percepción se cumple: nueve de cada 10 personas con diabetes tipo 2 tienen sobrepeso", han concretado.
No obstante, han destacado que "en África, la situación es diferente", y es que "casi cuatro de cada 10 adultos africanos con diabetes tipo 2 son delgados, con un peso corporal normal o incluso bajo". "En algunas zonas rurales, como en Ghana, la cifra asciende a seis de cada 10", han puesto de manifiesto.
"Esto significa que se estima que hay 10 millones de pacientes delgados en el continente africano que no se ajustan al perfil típico", ha subrayado al respecto la primera autora de este trabajo, Sabrina Esmail, quien ha añadido que, "para ellos, el problema reside, por lo tanto, en la falta de insulina, no en una respuesta reducida a la misma".
Por tanto, y a juicio del director de este proyecto y miembro del Ámsterdam UMC, Charles Agyemang, "este estudio demuestra la necesidad de buscar mejores tratamientos para este amplio grupo de africanos delgados". Sobre todo debido a que, basado en las directrices internacionales, en África, ambos grupos reciben casi siempre el mismo tratamiento, compuesto por comprimidos orales como la metformina y las sulfonilureas.
LOS MEDICAMENTOS EMPLEADOS NO SON TAN EFECTIVOS ANTE LA DEFICIENCIA DE INSULINA
"Estos medicamentos, no obstante, son eficaces principalmente contra la resistencia a la insulina, no contra la deficiencia de insulina", han insistido los expertos, al tiempo que han subrayado que, por ello, "probablemente estén recibiendo un tratamiento inadecuado". Para llegar a este punto, los autores han analizado datos de más de 3.300 adultos africanos con diabetes tipo 2.
"De esto, concluimos que los pacientes delgados desarrollan con mayor frecuencia daño ocular, conocido como retinopatía, y accidentes cerebrovasculares", ha expuesto el autor principal de este trabajo y también integrante del Ámsterdam UMC, Felix Chilunga. Según ha declarado, las personas con sobrepeso, "por el contrario, tienen con mayor frecuencia presión arterial alta y un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular".
Así, y aunque la enfermedad renal crónica (ERC) "se presentó con la misma frecuencia en ambos grupos", ha indicado que existen "procesos de enfermedad realmente diferentes". "Los factores de riesgo también difieren: mientras que el sobrepeso suele estar vinculado a un estilo de vida poco saludable, los pacientes delgados han experimentado con mayor frecuencia desnutrición o bajo peso al nacer, lo que puede alterar el desarrollo del páncreas", ha explicado.
Por último, los autores han convenido que "para los africanos en Europa, también es muy probable que se necesite un tratamiento diferente", ya que han realizado otro estudio, con análisis de datos del Biobanco del Reino Unido, que ha mostrado que las personas de ascendencia africana con un IMC de 26 "ya presentan el mismo riesgo de diabetes que los europeos con un IMC de 30".
"Los estudios sobre migrantes en Europa muestran sistemáticamente que los africanos tienen mayor probabilidad de padecer diabetes tipo 2, la desarrollan unos diez años antes y presentan un peor control de la glucemia que la población nativa", han expuesto, mientras que Agyemang ha concluido afirmando que no hay razón para suponer que la disparidad en el tratamiento se detenga en la frontera.