La instalación de desfibriladores en lugares "visibles" como los extintores permitiría salvar 4.500 vidas al año

Actualizado 22/05/2012 18:58:41 CET
Desfibrilador
MUSEO DEL EJÉRCITO /EUROPA PRESS

MADRID, 22 May. (EUROPA PRESS) -

El director general del Proyecto Salvavidas de la Sociedad Española de Medicina y Seguridad del Trabajo (SEMST), Rubén Campo, asegura que si los desfibriladores estuvieran en lugares visibles y accesibles "al igual que los extintores" se podrían salvar en España 4.500 personas al año, a las que se les podría haber practicado con éxito una reanimación cardiopulmonar.

Así lo ha asegurado este experto, criticando que la falta de control de estos dispositivos hace que en ocasiones presente parches o baterías caducadas o estén encerrados en un armario, donde a su juicio "no sirven de mucho".

Asimismo, ha defendido que los desfibriladores formen parte de la prevención en Riesgos, ya que actualmente "los pocos equipos instalados en España no están cumpliendo las normativas" que la SEMST requiere para certificar los espacios cardioprotegidos.

"Decir que hay que instalar desfibriladores puede ser un error, realmente hay que crear espacios cardioprotegidos", ha explicado Campo, ya que así "al igual que los extintores, se podrá reaccionar en el menor tiempo posible ante una emergencia".

Y es que, según recuerda el director general del Proyecto Salvavidas, "cada minuto que pasa después de una muerte súbita, las posibilidad de supervivencia se reducen en un 10 por ciento y a partir del séptimo minuto la supervivencia seguramente ira asociada a secuelas derivadas de la falta de riego sanguíneo".

En España fallecen cada año más de 30.000 personas por muerte súbita fuera del ámbito hospitalario, de los que más de la mitad lo hace delante de otras personas, por lo que podrían haberse evitado con el uso de un desfibrilador.

Además, otro de los principales problemas que denuncia esta entidad es el "poco desarrollo" que tiene la cardioprotección en España, no sólo en el número de equipos instalados sino también por la falta de conocimiento de técnicas de reanimación cardiopulminar, ya que "solo el 7 por ciento de los españoles sabe cómo realizar esta técnica que en otros países se aprende en las propias escuelas".