Publicado 25/02/2020 11:28:49 +01:00CET

Por qué la inmunoterapia sigue siendo ineficaz frente al osteosarcoma

Hueso con osteosarcoma
Hueso con osteosarcoma - PATRICK RANDOLPH-QUINNEY (UCLAN) - Archivo

MADRID, 25 Feb. (EUROPA PRESS) -

El perfil completo de las muestras de tumores tomadas de pacientes con osteosarcoma ha revelado las razones por las que este cáncer no responde a la inmunoterapia, según han demostrado en un estudio realizado por el MD Anderson Center de la Universidad de Texas (Estados Unidos) publicado en 'Nature Communications'.

La investigación ha descubierto los factores que se combinan para amortiguar la respuesta de estos tumores a la inmunoterapia, a raíz de la infiltración pobre del tumor por las células inmunes, la baja actividad de las células T, la falta de neoantígenos inmunoestimulantes, y otras múltiples vías inmunosupresoras.

El autor del estudio, el catedrático en Medicina Genómica Andy Futhreal, ha destacado que la importancia de este estudio reside no solo en su enfoque hacia un "cáncer raro", sino también en asentar las bases para comprender los motivos por los que este cáncer no responde a la inmunoterapia "a a pesar de tener ciertas características que sugieren que lo haría".

"Comprender esas razones y comenzar a separarlas comienza a darnos una visión sobre cómo sortear los métodos del tumor para subvertir el sistema inmunitario", ha resaltado el experto.

INCIDENCIA Y RESPUESTA DEL OSTEOSARCOMA

El osteosarcoma representa el tumor sólido más común en el hueso, pero solo se diagnostican 900 casos cada año en Estados Unidos, según la Sociedad Americana Contra el Cáncer, afectando sobre todo a adolescentes.

Cuando se diagnostica en etapas tempranas, el tratamiento con quimioterapia y cirugía combinadas logra tasas de supervivencia de aproximadamente el 70 por ciento. Sin embargo, el osteosarcoma metastásico se asocia con unas tasas de supervivencia por debajo del 30 por ciento.

Este tipo de cáncer se caracteriza por una gran cantidad de alteraciones y mutaciones genómicas, que deberían asegurar un mayor potencial para que la inmunoterapia fuera efectiva, pero los inhibidores del punto de control inmunitario no han demostrado ser efectivos en los ensayos clínicos de osteosarcoma.

RESULTADOS DEL NUEVO ESTUDIO

Para este estudio, los investigadores realizaron la secuenciación del genoma completo, el ARN, los receptores de células T, la inmunohistoquímica y el perfil de la matriz de proteínas de fase inversa, en un total de 48 muestras tumorales de pacientes pediátricos y adultos con osteosarcoma primario, recidivante y metastásico. Un 23 por ciento de las muestras provenían de recaídas y un 51 por ciento de cánceres metastásicos.

A diferencia de otros tipos de cáncer, los cambios genómicos observados en estos osteosarcomas no se correspondían con un aumento en la expresión de proteínas mutadas (neoantígenos), que se creen que estimulan una respuesta inmune contra el tumor.

Asimismo, el grado de infiltración de las células inmunes en el tumor era generalmente más bajo que en otros tipos de tumores, como el cáncer de pulmón y el melanoma. También las células T mostraron un bajo nivel de actividad en estos casos, con bajos puntajes de clonalidad.

Concretamente el análisis de la expresión génica reveló tres clases distintas entre las muestras estudiadas, según los niveles de infiltración inmune. Por un lado, los llamados tumores "calientes" presentaban un mayor grado de infiltración inmune, pero también una alta actividad en cuanto a vías que suprimían la actividad inmune.

Por el contrario, los tumores "fríos" adoptaron los niveles más bajos de infiltración inmune. Este tipo de tumores experimentaron la disminución de la expresión del antígeno leucocitario humano (HLA), una molécula importante en la comunicación con las células inmunes, así como un mayor número de genes con pérdida de número de copias, lo que indicaba una mayor inestabilidad genómica.

"Al comprender la respuesta inmune, estamos mejor equipados para identificar a los pacientes con osteosarcoma que tienen más probabilidades de beneficiarse de la inmunoterapia", ha explicado el coautor del estudio y profesor asistente de Sarcoma de Oncología Médica y Pediátrica, Andrew Livingston.

"Estos hallazgos sientan las bases para nuevos ensayos clínicos que combinan agentes de inmunoterapia con terapias dirigidas o basadas en células para mejorar los resultados para nuestros pacientes", ha concluido.