Archivo - Obesidad. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / @ FRED WAGNER - Archivo
MADRID 13 Abr. (EUROPA PRESS) -
Investigadores de la Universidad de Lund (Suecia) han revelado que las personas que desarrollan obesidad a una edad temprana, entre los 17 y los 29 años, tienen un 70 por ciento más de riesgo de muerte prematura que aquellas que no desarrollan obesidad antes de los 60 años.
Así se desprende de un trabajo publicado en 'EClinicalMedicine', para el que se ha contado con datos de más de 600.000 personas que habían registrado su peso al menos en tres ocasiones a lo largo de su vida. Los investigadores analizaron cómo variaba el peso entre los 17 y los 60 años y hallaron que, de media, el peso aumentaba 0,4 kilos por año, tanto en hombres como en mujeres.
Asimismo, estudiaron el impacto que tenía el cambio de peso en el estado de salud y el riesgo de muerte. Los resultados muestran que las personas que aumentaron de peso más rápidamente durante su vida adulta tuvieron un mayor riesgo de morir por diversas enfermedades relacionadas con la obesidad.
"Una posible explicación de por qué las personas con obesidad de aparición temprana corren un mayor riesgo es su mayor período de exposición a los efectos biológicos del exceso de peso", ha explicado la primera autora del estudio y estudiante de doctorado de la Universidad de Lund, Huyen Le.
El estudio encontró diferencias en los resultados cuando se trataba de cáncer en mujeres, pues el riesgo era "prácticamente el mismo" de manera independiente al momento en que se producía el aumento de peso. "Si la exposición prolongada a la obesidad fuera el factor de riesgo subyacente, un aumento de peso temprano debería implicar un mayor riesgo", ha señalado Huyen Le.
A este respecto, los autores consideran que los cambios hormonales asociados a la menopausia pueden ser la respuesta. "Si nuestros hallazgos en mujeres reflejan lo que sucede durante la menopausia, la pregunta es: ¿qué fue primero, la gallina o el huevo? Puede que los cambios hormonales afecten el peso, la edad y la duración de estos cambios, y que el peso simplemente refleje lo que ocurre en el cuerpo", ha detallado.
En cuanto al dato que apunta a un aumento del 70 por ciento en el riesgo de fallecimiento temprano, los autores han detallado que esto significa que si 10 de cada 1.000 personas del grupo de referencia fallecen en un período determinado, aproximadamente 17 de cada 1.000 fallecerían en el grupo con obesidad precoz.
Sin embargo, han apuntado que las cifras exactas de riesgo no deben ser motivo de obsesión, ya que "rara vez son del todo precisas", al verse influidas por los factores considerados en el estudio y la exactitud con la que se midieron tanto los factores de riesgo como los resultados.
Lo que sí consideran crucial es "reconocer los patrones", por lo que han destacado que este estudio envía "un mensaje importante" a los responsables y decisores políticos sobre la importancia de prevenir la obesidad.
"Corresponde a los responsables políticos implementar medidas que sabemos que son eficaces para combatir la obesidad. Este estudio aporta más pruebas de que dichas medidas probablemente tendrán un impacto positivo en la salud de las personas", ha subrayado la profesora asociada de Epidemiología en la Universidad de Lund Tanja Stocks, investigadora en el estudio.