La inflamación persistente en supervivientes de sepsis, relacionada con tasas de mortalidad más altas

Publicado 08/08/2019 7:14:43CET
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Hospital, sepsisPIXABAY - Archivo

MADRID, 8 Ago. (EUROPA PRESS) -

Uno de cada cuatro pacientes con sepsis que sobreviven a su hospitalización tienen niveles elevados de inflamación un año después del alta y un mayor riesgo de problemas de salud graves y muerte, según un estudio dirigido por un médico y científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pittsburgh y del Sistema de Salud de Pittsburgh para Asuntos de Veteranos, en Estados Unidos.

Los resultados, publicados este miércoles en 'JAMA Network Open', brindan pistas tentadoras para futuros tratamientos que pueden mejorar los resultados para los supervivientes de sepsis.

La sepsis es una afección potencialmente mortal que surge cuando la respuesta del cuerpo a una infección daña sus propios tejidos y órganos. Afecta a más de 30 millones de personas en todo el mundo cada año, según la Organización Mundial de la Salud.

"Los pacientes dados de alta del hospital aún no están fuera de peligro. Aproximadamente 1 de cada 3 supervivientes de sepsis morirá al año siguiente", alerta el autor principal, el doctor Sachin Yende, profesor de Medicina de Cuidados Intensivos, Ciencias Clínicas y Traslacionales en la Facultad de Medicina de Pittsburgh, vicepresidente de Cuidados Intensivos y subdirector de Personal en el Sistema de Salud de Pittsburgh para Asuntos de Veteranos.

"Nuestros nuevos hallazgos sobre la inflamación crónica después del alta --añade-- sugieren que abordar esta afección puede ser importante para mejorar los resultados a largo plazo de los pacientes".

Casi todos los pacientes con sepsis ven aumentada su inflamación en el torrente sanguíneo durante los primeros días de su hospitalización. Se desconoce si esta se reduce o persiste.

Yende y su equipo hicieron seguimiento a 483 personas que habían sido hospitalizadas con sepsis entre 2012 y 2017 y que sobrevivieron para recibir el alta. Se recopiló información detallada sobre los participantes del estudio, y fueron contactados por teléfono y visitas domiciliarias tres, seis y 12 meses después de la inscripción para entrevistas de salud y una muestra de sangre.

Aproximadamente una cuarta parte de los participantes mostraron niveles de inflamación persistentemente elevados y la mitad mostró niveles elevados de biomarcadores de inmunosupresión hasta un año después de la hospitalización.

Estos pacientes tenían tasas más altas de reingreso, particularmente debido a enfermedades cardíacas y derrames cerebrales, y muerte en comparación con sus iguales cuyos biomarcadores de inflamación e inmunosupresión habían vuelto a la normalidad después de la hospitalización.

"Los participantes con aumento de la inflamación tenían niveles que eran dos veces más altos que los de los individuos sanos y esa inflamación elevada persistió mucho después del alta hospitalaria", señala el doctor Derek Angus, profesor y presidente del Departamento de Medicina de Cuidados Críticos de Pittsburgh y director del Centro de investigación clínica, investigación y modelado de sistemas de enfermedades agudas de Pittsburgh (CRISMA).

El doctor señala que "la sepsis aumenta el riesgo de enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular y, por primera vez, hemos vinculado estos resultados adversos a la inflamación persistente. Esto abre la puerta a futuros estudios sobre por qué persisten altos niveles de inflamación durante al menos un año después del alta hospitalaria y el desarrollo de tratamientos destinados a modificar la inflamación con la esperanza de mejorar la salud".

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