Publicado 14/05/2021 18:54CET

La infección leve por COVID-19 no suele causar daños cardíacos duraderos

Archivo - Coronavirus, covid, corazón.
Archivo - Coronavirus, covid, corazón. - D-KEINE/ISTOCK - Archivo

MADRID, 14 May. (EUROPA PRESS) -

Es muy poco probable que la infección leve por COVID-19 cause daños duraderos en la estructura o la función del corazón, según un estudio dirigido por investigadores de la University College London (Reino Unido) y financiado por la Fundación Británica del Corazón y la Barts Charity.

Este estudio, publicado en la revista 'JACC Cardiovascular Imaging' y realizado con 149 trabajadores sanitarios, es el mayor y más detallado realizado hasta la fecha sobre la infección leve por COVID-19 y su impacto a largo plazo en el corazón. Hasta ahora había poca información que analizara específicamente a este grupo de personas y los efectos en el corazón a largo plazo tras la infección.

Los investigadores identificaron a los participantes con COVID-19 leve del 'COVIDsortium', un estudio realizado en tres hospitales londinenses en el que los trabajadores sanitarios se sometieron a muestras semanales de sangre, saliva e hisopos nasales durante 16 semanas.

Seis meses después de la infección leve, examinaron la estructura y la función del corazón mediante el análisis de las resonancias magnéticas cardíacas de 74 trabajadores sanitarios con COVID-19 leve anterior y las compararon con las de 75 controles sanos de edad, sexo y origen étnico similares que no se habían infectado previamente.

No encontraron ninguna diferencia en el tamaño o la cantidad de músculo del ventrículo izquierdo (la cámara principal del corazón responsable de bombear la sangre por el cuerpo) ni en su capacidad para bombear la sangre fuera del corazón. La cantidad de inflamación y cicatrización en el corazón, así como la elasticidad de la aorta (importante para que la sangre fluya fácilmente fuera del corazón) se mantuvo igual entre los dos grupos.

Cuando los investigadores analizaron las muestras de sangre, no encontraron diferencias en los dos marcadores de daño del músculo cardíaco (la troponina y el NT-proBNP) seis meses después de la infección leve por COVID-19.

Ahora, el equipo de investigadores y cardiólogos sugiere que el cribado de los corazones de las personas que han sufrido una infección leve tiene pocos beneficios, y que la investigación debería centrarse en los que han sufrido una infección grave por COVID-19, en los grupos de alto riesgo o en los que presentan síntomas continuos.

"Estos resultados, un año después del inicio de la pandemia, tranquilizan a los cientos de miles de personas que han padecido COVID-19 con síntomas leves o sin ellos. Todavía queda mucho trabajo por hacer, pero por ahora parece que la buena noticia es que la enfermedad leve por COVID-19 no parece estar relacionada con un daño cardíaco duradero", explica la directora médica asociada de la Fundación Británica del Corazón, Sonya Babu-Narayan.