Publicado 04/12/2020 07:39CET

Incluso dosis bajas de esteroides pueden aumentar el riesgo cardiovascular

Corazón tras un infarto agudo de miocardio
Corazón tras un infarto agudo de miocardio - CNIC - Archivo

   MADRID, 4 Dic. (EUROPA PRESS) -

   Un nuevo estudio publicado en la revista 'PLOS Medicine', por la investigadora Mar Pujades-Rodríguez, de la Universidad de Leeds, en Reino Unido, y sus colegas sugiere que incluso dosis bajas de glucocorticoides pueden aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

   Los glucocorticoides son esteroides que se recetan ampliamente para tratar una variedad de enfermedades inflamatorias inmunomediadas. Si bien se sabe que las dosis altas de esteroides aumentan el riesgo de enfermedad cardiovascular, se desconocía el impacto de dosis más bajas.

   Para cuantificar el riesgo cardiovascular dependiente de la dosis de glucocorticoides, los investigadores analizaron los registros médicos de 87.794 pacientes diagnosticados con 6 enfermedades inflamatorias inmunomediadas diferentes que recibieron atención en 389 clínicas de atención primaria del Reino Unido en 1998-2017.

   Los investigadores encontraron que para los pacientes que usaban menos de 5 miligramos de prednisolona por día, el riesgo absoluto de enfermedad cardiovascular casi se duplicaba en comparación con los pacientes que no usaban glucocorticoides.

   Se encontraron mayores cocientes de riesgo dependientes de la dosis en todas las ECV medidas, incluida la fibrilación auricular, insuficiencia cardíaca, infarto agudo de miocardio, enfermedad arterial periférica, enfermedad cerebrovascular y aneurisma aórtico abdominal.

   Anteriormente, se creía que tomar 5 mg de glucocorticoide a largo plazo era seguro, pero el estudio sugiere que incluso los pacientes que toman dosis bajas tienen el doble de riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular.

   Estos hallazgos sugieren que los pacientes que necesitan un tratamiento con esteroides a largo plazo deben recibir la dosis efectiva más baja y tener un plan personalizado de prevención del riesgo cardiovascular que tenga en cuenta el uso de esteroides pasado y actual.

   Aunque el estudio estuvo limitado por la falta de datos hospitalarios disponibles sobre la adherencia a los medicamentos recetados y puede haber reducido el tamaño de las estimaciones de dosis-respuesta, los autores creen que el gran tamaño de la muestra contribuye a una mayor generalización de los resultados.

   Según los autores, estos hallazgos" destacan la importancia de implementar y evaluar intervenciones específicas de modificación de los factores de riesgo cardiovascular intensivos; controlar de manera rápida y regular el riesgo cardiovascular del paciente, más allá del diagnóstico de artropatías inflamatorias y lupus eritematoso sistémico, incluso cuando se prescriben dosis bajas equivalentes a prednisolona".