Archivo - Científicos trabajando en el laboratorio. - ISTOCK - Archivo
MADRID, 17 Ago. (EUROPA PRESS) -
Investigadores de la Universidad Metropolitana de Osaka (Japón) han asociado la proteína OPA1, presente en las neuronas que expresan MC4R en el hipotálamo, con la respuesta a la ingesta de grasas y la regulación del comportamiento alimentario y el balance energético, tras un estudio en ratones.
El trabajo, publicado en 'The FASEB Journal', la revista de la Federación de Sociedades Americanas de Biología Experimental, analizó los efectos reguladores de OPA1 sobre el control del apetito y el peso corporal mediante la administración de aceite de soja como fuente de grasa en ratones sin el gen OPA1, que produce la proteína del mismo nombre, y en otros que actuaron como grupo de control.
El equipo descubrió que el aceite de soja aumentaba la expresión de OPA1 en ratones macho de tipo silvestre, pero no en hembras. Los ratones que carecían de OPA1 consumieron más alimentos, experimentaron un mayor aumento de peso relacionado con la edad y mayor desarrollo de obesidad.
Al tener acceso libre tanto a alimento estándar como a aceite de soja, los ratones consumieron más grasa y aumentaron de peso, siendo los efectos particularmente pronunciados en las hembras.
SETMELANOTIDA
En paralelo, el equipo examinó los efectos de la setmelanotida, un agonista del receptor MC4R contra la obesidad. Si bien el fármaco suprimió eficazmente el apetito tanto en los ratones macho de control como en los deficientes en OPA1, su efecto supresor del apetito se redujo significativamente en las hembras deficientes en OPA1.
"Nuestros hallazgos aportan información clave sobre los mecanismos subyacentes a la obesidad desde la perspectiva del metabolismo energético neuronal", ha destacado el profesor Shigenobu Matsumura de la Escuela de Posgrado de Vida Humana y Ecología de la Universidad Metropolitana de Osaka.
El investigador líder del estudio ha explicado que las diferencias de sexo observadas en las respuestas de OPA1 y la susceptibilidad a la obesidad podrían contribuir al desarrollo de tratamientos que las tengan en cuenta, así como a futuros enfoques de medicina personalizada.