Publicado 23/06/2021 14:57CET

Identifican un nuevo mecanismo que controla la saciedad

Imágenes de resonancia magnética que muestran la disminución de la actividad de los circuitos de recompensa durante una tarea de señalización de alimentos después de la infusión de secretina.
Imágenes de resonancia magnética que muestran la disminución de la actividad de los circuitos de recompensa durante una tarea de señalización de alimentos después de la infusión de secretina. - SANNA LAURILA, LIHUA SUN, MINNA LAHESMAA ET AL.

MADRID, 23 Jun. (EUROPA PRESS) -

Investigadores del Centro PET de Turku (Finlandia) y de la Universidad Técnica de Múnich (Alemania) han descubierto un nuevo mecanismo que controla la saciedad. Según el estudio, publicado en la revista 'Nature Metabolism', la hormona secretina induce la saciedad mediante la activación del tejido adiposo pardo, también conocida como marrón.

El tejido adiposo pardo es conocido por su capacidad de generar calor en respuesta a la exposición al frío. Se ha demostrado que su actividad está relacionada con el peso normal y el metabolismo de la glucosa, así como con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares. También se ha demostrado que las comidas aumentan la termogénesis en la grasa parda, pero la importancia de este fenómeno no está clara. La secretina es una hormona segregada a la circulación sanguínea por los intestinos, y estimula la producción de jugos pépticos en el páncreas cuando comemos.

"En nuestra investigación, descubrimos receptores de secretina en el tejido adiposo pardo de personas sanas, lo que sugirió que la secretina también afecta a la grasa parda. Las infusiones de secretina no sólo aumentaron la captación de glucosa en el tejido adiposo pardo, sino que también elevaron el gasto energético en todo el organismo", explica una de las responsables de la investigación, la cardióloga Sanna Laurila, de la Universidad de Turku.

Mediante el uso de imágenes de resonancia magnética, los investigadores descubrieron que la secretina también disminuía la actividad del sistema de recompensa en el cerebro cuando los sujetos miraban fotos deliciosas de comida. La disminución del apetito de los sujetos también pudo comprobarse con una encuesta, y el tiempo entre sus comidas aumentó en 40 minutos.

La grasa parda genera un gran interés desde la perspectiva del control de peso porque tiene la capacidad de quemar grasa en lugar de almacenarla. Sin embargo, los seres humanos tienen una cantidad relativamente pequeña de grasa parda, lo que significa que las ventajas metabólicas probablemente no pueden atribuirse únicamente a un mayor consumo de energía.

"Esta cadena de mensajes recién confirmada que afecta a la saciedad en las personas puede ser una de las razones que explican los efectos metabólicos beneficiosos de la grasa parda", apunta otro de los autores, Pirjo Nuutila. "Este estudio subraya la importancia funcional de la grasa parda humana en el control del equilibrio energético, ya que afecta tanto a la ingesta como al gasto de energía", añade el profesor Martin Klingenspor, de la Universidad Técnica de Múnich.

Este mecanismo de control de la saciedad recién descubierto abre nuevas oportunidades para la investigación del desarrollo, la prevención y el tratamiento de la obesidad. Es necesario seguir investigando el papel que desempeña la secretina en trastornos metabólicos como el síndrome metabólico, la obesidad y la diabetes de tipo 2.