Grupo de investigación liderado por Javier Corral, catedrático de la Universidad de Murcia (UMU) e investigador del IMIB y el CIBERER - UMU
MURCIA 23 Abr. (EUROPA PRESS) -
Un equipo de investigación multicéntrico, bajo la dirección de Javier Corral, catedrático de la Universidad de Murcia (UMU) e investigador del Instituto Murciano de Investigación Biosanitaria (IMIB), Hospital General Morales Meseguer y jefe de grupo del área de Enfermedades Raras del CIBER (CIBERER), ha demostrado el papel determinante de las mutaciones de novo en la deficiencia de antitrombina.
Este hallazgo, publicado en la revista especializada 'Haematologica', explica por qué pacientes sin antecedentes familiares directos sufren cuadros graves de esta enfermedad genética rara, caracterizada por un riesgo muy elevado de trombosis debido a alteraciones en el gen SERPINC1.
El estudio se ha basado en el análisis de una de las mayores cohortes internacionales de pacientes no relacionados, sumando un total de 433 casos, según ha informado la UMU.
Los resultados revelan que el 5,2% de los sujetos en los que se pudo realizar un estudio familiar completo presentaban mutaciones que no habían sido heredadas de sus progenitores, sino que surgieron de forma espontánea.
Según ha explicado el doctor Corral, este dato sugiere que la frecuencia real de estas alteraciones genéticas podría estar infraestimada en la práctica clínica actual debido a la falta de estudios genéticos sistemáticos.
La investigación destaca que todas las mutaciones de novo detectadas están vinculadas a las variantes más severas de la patología. Los pacientes afectados muestran una aparición extremadamente temprana de eventos trombóticos, llegando a registrarse casos en edad pediátrica, además de presentar una elevada tasa de recurrencia de estos episodios.
Este perfil clínico refuerza la importancia del hallazgo, ya que hasta ahora muchos de estos casos graves podían quedar sin una explicación genética clara al no existir un historial previo en la familia.
En cuanto a la arquitectura molecular de la enfermedad, el trabajo subraya una marcada heterogeneidad en las variantes genéticas implicadas. Los científicos identificaron desde cambios puntuales en la secuencia del ADN hasta pequeñas inserciones o deleciones que dan lugar a proteínas truncadas y no funcionales.
Asimismo, se detectaron grandes deleciones capaces de eliminar el gen de forma parcial o total, un fenómeno que se ve favorecido por la abundancia de elementos repetitivos en el gen SERPINC1, los cuales facilitan la aparición de estas reorganizaciones estructurales accidentales.
Finalmente, el equipo de investigación enfatiza las implicaciones diagnósticas inmediatas de estos resultados. Los expertos concluyen que la ausencia de familiares afectados no debe ser un criterio para excluir un origen genético en la deficiencia de antitrombina.
Por ello, han instado a la comunidad médica a reforzar la necesidad de incorporar el análisis molecular en la evaluación de estos pacientes, permitiendo así diagnósticos más precisos y una gestión clínica preventiva que evite consecuencias fatales en pacientes jóvenes.