Archivo - Imagen de recurso de un médico mirando una radiografía de los pulmones de un paciente. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / UTAH778 - Archivo
MADRID 24 Sep. (EUROPA PRESS) -
Un nuevo estudio ha identificado el indicador de deterioro funcional con mayor capacidad para predecir la mortalidad a largo plazo de los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
La investigación revela que el marcador pronóstico de la mortalidad en la EPOC es el descenso anual en la puntuación del z-score del FEV1, un parámetro que se utiliza para medir la función pulmonar en pruebas como la espirometría.
El trabajo se ha publicado en 'Archivos de Bronconeumología', la revista científica de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR). Según los autores, supone un importante hallazgo que podría contribuir a mejorar el seguimiento de los pacientes con EPOC, la estratificación del riesgo de mortalidad y la identificación de los pacientes con más riesgo de morir a largo plazo.
La EPOC es una enfermedad respiratoria crónica y progresiva que provoca una limitación persistente del flujo de aire y puede afectar a la supervivencia. El FEV1 -volumen espiratorio forzado en el primer segundo- sigue siendo el parámetro estándar para evaluar esta limitación y mide la cantidad de aire que una persona puede expulsar durante el primer segundo de una espiración forzada.
Sin embargo, todavía no está claro cuál es la forma más adecuada de medir su evolución, en particular su deterioro, a lo largo del tiempo, para conocer el pronóstico en esta enfermedad. Este trabajo analiza el valor pronóstico de diferentes índices de disminución anual del FEV1 en relación con la mortalidad a medio y largo plazo en pacientes con EPOC.
El estudio, llevado a cabo por los investigadores de SEPAR, ha observado la evolución en el tiempo del FEV1 en una cohorte de 1.247 pacientes de la cohorte de Fuenlabrada, con un diagnóstico de EPOC y que fueron objeto de un seguimiento de hasta quince años (el equivalente a seguir a más de 12.800 pacientes-año).
La edad media de los participantes fue de 64 años y aproximadamente 7 de cada 10 fueron hombres. El tabaquismo tenía, además, un peso importante: 8 de cada 10 pacientes eran fumadores en el momento del estudio o lo habían sido anteriormente. Asimismo, los pacientes incluidos presentaban distintos grados de obstrucción respiratoria.
La evolución de la función pulmonar se analizó mediante al menos tres evaluaciones espirométricas anuales. Durante el período de seguimiento, fallecieron 577 pacientes, el 46,3 por ciento del total, por distintas causas.
Los investigadores compararon seis formas diferentes de medir cómo cambia el FEV1 con el paso del tiempo. Entre ellas, analizaron el cambio anual en el z-score del FEV1, que permite saber cómo se encuentra la función pulmonar de un paciente en comparación con la esperada para personas de características similares.
EL ÍNDICE DE DESCENSO DEL FEV1, EL MEJOR INDICADOR
Aunque todas las medidas estudiadas mostraron relación con el riesgo de mortalidad, los resultados señalaron que la velocidad a la que disminuye la puntuación del z-score del FEV1 es el indicador que mejor permite identificar a los pacientes con mayor riesgo de morir a largo plazo.
En concreto, los pacientes cuyo FEV1 disminuía más rápidamente presentaron un riesgo de mortalidad 4,6 veces mayor. Estos resultados ponen de manifiesto que no solo importa conocer cómo funciona el pulmón en un momento determinado, sino también cómo cambia su función con el tiempo.
"Los resultados de nuestro estudio sugieren que incorporar el seguimiento longitudinal de la puntuación z-score del FEV1 a la práctica clínica podría mejorar la estratificación del riesgo y el manejo de los pacientes", ha señalado Raúl Galera, primer firmante del trabajo y miembro de SEPAR.
Por su parte, Francisco García-Río, investigador principal del estudio y miembro de SEPAR, ha indicado que, en la práctica clínica, incorporar esta información al seguimiento puede ayudar a identificar a los pacientes de mayor riesgo y ofrecer un manejo más adecuado y adaptado a su perfil. "En cuanto a la investigación, es necesario seguir estudiando el valor pronóstico de estos índices y cómo incorporar el seguimiento longitudinal de sus valores a la práctica clínica", ha finalizado.