Identifican dos moléculas del organismo que podrían ayudar a frenar el crecimiento de un tipo de leucemia muy agresiva

Identifican dos moléculas del organismo que podrían ayudar a frenar el crecimiento de un tipo de leucemia muy agresiva
Identifican dos moléculas del organismo que podrían ayudar a frenar el crecimiento de un tipo de leucemia muy agresiva - CBM/CSIC/UAM
Infosalus
Publicado: martes, 12 mayo 2026 19:03

   MADRID, 12 May. (EUROPA PRESS) -

   Un equipo de investigadores del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBM) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) ha llevado a cabo un estudio que ha identificado dos pequeñas moléculas del organismo que podrían ayudar a frenar el crecimiento de un tipo de leucemia muy agresiva.

   En concreto, este trabajo experimental muestra, según sus autores, que estas moléculas de ARN "bloquean el crecimiento de células tumorales y abre nuevas vías terapéuticas". "Estos 'microARN' ejercen un doble efecto inhibiendo genes clave para la supervivencia y división de las células tumorales al detener su proliferación e inducir su muerte", han explicado.

   "Estos reguladores están activos durante el desarrollo normal del sistema inmunitario", han puesto de manifiesto los investigadores, que han añadido que, "cuando funcionan correctamente, limitan la supervivencia y la multiplicación de las células malignas". "Su pérdida, en cambio, favorece la progresión de la enfermedad", han explicado a través de esta investigación publicada en la revista especializada 'Blood'.

   A juicio de los expertos, este estudio "ayuda a entender mejor el origen de esta leucemia y sugiere nuevas vías para abordar su tratamiento en el futuro". De hecho, ahondando en ella, han indicado que la leucemia linfoblástica aguda de células T (LLA-T) "es un cáncer de la sangre especialmente agresivo que se origina cuando los linfocitos T sufren una transformación tumoral durante su desarrollo en el timo, una glándula del sistema inmunitario".

   "A pesar de los avances en Oncología, las opciones de tratamiento de este tumor siguen siendo limitadas, lo que hace urgente identificar nuevas estrategias terapéuticas más eficaces y específicas", han aseverado los científicos, que han sostenido que, "en los últimos años, los 'microARN' han emergido como piezas clave en el control de la actividad de los genes".

   En este sentido, han explicado que "los 'microARN' son pequeñas moléculas de ARN que ayudan a controlar la activación de los genes, regulando cuáles se activan y cuáles no". Estas "actúan como interruptores finos que ajustan procesos celulares esenciales, desde la diferenciación hasta la proliferación celular", han explicado, para añadir que "su capacidad para modular múltiples genes a la vez los convierte en candidatos prometedores para el desarrollo de nuevas terapias contra el cáncer".

REGULADOR CRÍTICO EN EL DESARROLLO DE LOS LINFOCITOS T

   Es precisamente en este contexto en el que los miembros del CBM, del CSIC y de la UAM, que han sido liderados por la investigadora María Luisa Toribio, han identificado el papel de un grupo de 'microARN' "como un regulador crítico en el desarrollo de los linfocitos T". "Hemos visto que este clúster de 'microARN' controla de forma muy precisa la proliferación durante el desarrollo de los linfocitos T y evita que se descontrolen", ha explicado Toribio.

   Así, en este trabajo se ha observado que, "cuando los investigadores aumentaron artificialmente los niveles de estos 'microARN' en células de la leucemia linfoblástica aguda de células T, observaron una reducción significativa del crecimiento tumoral en cultivos celulares". Además, se ha constatado "una ralentización de la progresión de la enfermedad en modelos experimentales en ratón con células derivadas de pacientes".

   De este modo, a nivel molecular, "el clúster ejerce su efecto inhibiendo genes clave para la supervivencia y división de las células tumorales", han indicado los autores de esta investigación, que han agregado que, "entre ellos, destacan BCL-2, que protege a las células frente a la muerte, y ciclina D3, fundamental para que las células avancen en su ciclo de división".

   "Es un mecanismo doble: por un lado, impide que las células sigan dividiéndose y, por otro, favorece su eliminación", ha concretado Toribio, que ha concluido afirmando que "estos 'microARN' podrían convertirse en una herramienta terapéutica en el futuro, ya sea restaurando su función o imitando su actividad en las células tumorales".

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