Archivo - Dolor de muelas. - MOTORTION/ISTOCK - Archivo
MADRID, 7 Ago. (EUROPA PRESS) -
Un nuevo estudio de la Universidad de Pittsburgh (Estados Unidos) ha desentrañado las complejas vías interconectadas en los tejidos nerviosos que generan dolor neuropático severo en un tipo de cáncer oral.
El trabajo, publicado en la revista 'Science Translational Medicine', revela cómo la comunicación entre las ramas sensoriales y simpáticas del sistema nervioso desencadena tanto el dolor como la progresión tumoral, y sugiere que estas conexiones podrían ser un objetivo terapéutico en pacientes con esta dolorosa neoplasia maligna.
El carcinoma de células escamosas orales (CCEO) es un tipo de cáncer de boca que a menudo provoca dolor intenso espontáneo en los pacientes. Los investigadores sospechan que este dolor podría tener su origen en diversos factores, como la invasión del tejido neural por células tumorales, la compresión y lesión nerviosa, o alteraciones en la señalización nerviosa simpática y sensorial.
Sin embargo, aún no está claro cómo los nervios simpáticos y sensoriales generan dolor neuropático en el CCEO y otros tipos de cáncer de cabeza y cuello.
En este estudio, el investigador Andre Martel Matos y sus colegas plantearon la hipótesis de que el CCEO genera dolor neuropático a través de los nervios sensoriales y mediante la sensibilización del sistema adrenérgico, que produce la respuesta de "lucha o huida" del cuerpo.
Estudiaron datos de 88 pacientes con carcinoma de células escamosas orales (CCEO) y descubrieron que los altos niveles circulantes del neurotransmisor adrenérgico norepinefrina se correlacionaban con un dolor espontáneo más intenso y una invasión tumoral más avanzada de los tejidos nerviosos.
Posteriormente, el equipo estudió modelos murinos de CCEO y observó que los tumores contenían altas cantidades de norepinefrina. Investigaciones posteriores demostraron que las neuronas sensoriales se sensibilizaban mediante la plasticidad del receptor alfa1-adrenérgico y se comunicaban con las neuronas simpáticas, que también presentaban mayor plasticidad, excitabilidad y patrones de expresión génica inusuales.
Sin embargo, la interrupción de esta comunicación cruzada ralentizó el crecimiento de los tumores de CCEO y redujo los signos de dolor espontáneo en los roedores.
"Varios antagonistas del receptor al1-adrenérgico aprobados por la FDA, como prazosina y doxazosina, ya se utilizan en la práctica clínica y podrían representar candidatos terapéuticos prometedores para atenuar simultáneamente la progresión tumoral y aliviar el dolor asociado al cáncer", concluyen.