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MADRID, 23 Jul. (EUROPA PRESS) -
Investigadores de la Escuela de Medicina Icahn del Monte Sinaí (Estados Unidos) han identificado la célula inmunitaria que actúa como arquitecta y coordinadora de potentes centros inmunitarios que se forman dentro de los tumores y que desempeña un papel clave en la inmunidad antitumoral. Este descubrimiento podría dar lugar a nuevas estrategias para aumentar la eficacia de las inmunoterapias contra el cáncer.
Los hallazgos, publicados en la edición en 'Science', revelan que un tipo de célula inmunitaria especializada, la célula dendrítica tipo 1, es esencial para la formación y el mantenimiento de estructuras conocidas como estructuras linfoides terciarias (TLS). Estos grupos organizados de células inmunitarias funcionan como centros de mando locales, o "puestos avanzados" inmunitarios, donde el organismo coordina los ataques contra el cáncer directamente dentro de los tumores.
Investigaciones previas han demostrado que los pacientes cuyos tumores contienen TLS suelen vivir más tiempo y responden mejor a la inmunoterapia. Sin embargo, hasta ahora, los científicos desconocían qué controlaba la formación y el mantenimiento de estos centros inmunitarios protectores.
"Nuestro objetivo era comprender cómo se desarrollan y persisten estas estructuras inmunitarias dentro de los tumores", expone el autor principal del estudio, Raphael Mattiuz de la Escuela de Medicina Icahn. "Descubrimos que un subconjunto específico de células dendríticas actúa como organizador, reuniendo diferentes células inmunitarias y manteniendo activa la respuesta anticancerígena local. Esto nos proporciona una nueva e importante diana para futuras terapias".
Como parte de los experimentos, el equipo de investigación analizó muestras de tumores de pacientes con cáncer de pulmón, hígado, colorrectal, riñón y ovario utilizando técnicas de imagen avanzadas que les permitieron observar simultáneamente diversos tipos de células inmunitarias. También emplearon el análisis genético espacial, que localiza la actividad de los genes dentro del tumor, lo que permitió a los científicos determinar con precisión la ubicación de las células dendríticas y con qué células inmunitarias interactuaban.
Para comprobar si las células dendríticas eran realmente responsables de la formación y el mantenimiento de estos centros inmunitarios, los investigadores desarrollaron un nuevo modelo de ratón que reproduce fielmente las estructuras linfoides terciarias observadas en los cánceres humanos. Utilizando este modelo, eliminaron, activaron o modificaron genéticamente células dendríticas de forma selectiva en diferentes etapas del desarrollo tumoral. Estos experimentos demostraron que las células dendríticas son necesarias no solo para establecer estos centros inmunitarios, sino también para mantener su funcionamiento a lo largo del tiempo.
Los investigadores descubrieron que las células dendríticas hacen mucho más que simplemente alertar al sistema inmunitario sobre el cáncer. Una vez que las estructuras linfoides terciarias (TLS) se establecen dentro de un tumor, estas células permanecen allí, coordinando continuamente la actividad inmunitaria al reunir a las células T que combaten el cáncer y a las células B productoras de anticuerpos. En lugar de desplazarse a los ganglios linfáticos cercanos, funcionan como gestoras in situ, manteniendo una fuerte respuesta inmunitaria local, según los investigadores.
"Nos sorprendió descubrir que estas células poco comunes se convierten en organizadoras permanentes dentro del propio tumor", incide Mattiuz. "No solo activan las células T que combaten el cáncer, sino que también ayudan a coordinar las respuestas de los anticuerpos, permitiendo que múltiples componentes del sistema inmunitario trabajen juntos donde más se necesitan".
Los hallazgos ofrecen una vía más clara hacia terapias diseñadas para aumentar la cantidad o la actividad de las células dendríticas, lo que ayuda al organismo a desarrollar centros inmunitarios más fuertes dentro de los tumores. Estos enfoques podrían mejorar las inmunoterapias existentes, especialmente para pacientes cuyos cánceres no responden bien a los tratamientos actuales.
"Si bien se necesita más investigación para comprender exactamente cómo estos centros inmunitarios eliminan los tumores, ahora contamos con una hoja de ruta para explorar terapias que podrían generar respuestas anticancerígenas más duraderas y, en última instancia, ayudar a prevenir la reaparición del cáncer", resume Mattiuz.
Los investigadores afirman que estos hallazgos proporcionan una base importante para comprender cómo el sistema inmunitario ataca de forma sostenida el cáncer. Planean investigar cómo las estructuras linfoides terciarias (TLS) generan una protección inmunitaria duradera y si las terapias que activan las células dendríticas pueden mejorar la inmunoterapia, reducir la recurrencia del cáncer y prevenir la metástasis.
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