Investigadores identifican un biomarcador que ayuda a detectar el cáncer de pulmón con precisión. - UGR
GRANADA 28 Jul. (EUROPA PRESS) -
Investigadores del Centro GENyO, la Universidad de Granada y el Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada han identificado al ARN largo no codificante TUSC7 como un prometedor biomarcador en cáncer de pulmón no microcítico, el subtipo que representa aproximadamente el 85 por ciento de todos los casos, y que también podría ayudar a predecir la respuesta de algunos pacientes a determinados tratamientos.
El cáncer de pulmón continúa siendo la principal causa de muerte por cáncer en todo el mundo. A pesar de los avances logrados en los últimos años, muchos pacientes siguen siendo diagnosticados cuando la enfermedad ya se encuentra en fases avanzadas.
Identificar biomarcadores capaces de detectar el tumor de forma más precisa y ayudar a seleccionar el tratamiento más adecuado constituye uno de los grandes retos de la investigación oncológica actual.
En este contexto, investigadores del Centro GENyO, la Universidad de Granada y el Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada (ibs. GRANADA) han identificado al ARN largo no codificante TUSC7 como un prometedor biomarcador en cáncer de pulmón no microcítico.
El estudio, publicado en la revista Biomarker Research, está liderado por Pablo Martín-López, investigador predoctoral de la Universidad de Granada, y la catedrática Marta Cuadros, ambos primeros autores del trabajo, bajo la dirección del catedrático Pedro Pablo Medina.
Los ARN largos no codificantes son moléculas que, aunque no producen proteínas, desempeñan funciones esenciales regulando la actividad de numerosos genes.
En los últimos años han despertado un gran interés por su posible utilidad como biomarcadores, pero todavía se conocen pocos con un verdadero potencial clínico.
En este trabajo, los investigadores analizaron más de 800 ARN largos no codificantes en 39 líneas celulares y 70 tumores de pulmón, identificando miles de alteraciones genéticas hasta seleccionar aquellas con mayor probabilidad de tener un impacto biológico.
Entre todas ellas destacó TUSC7, cuya expresión aparece significativamente reducida en los tumores de pulmón respecto al tejido sano.
Uno de los resultados más relevantes fue comprobar que los niveles de TUSC7 permiten distinguir con una precisión muy elevada el tejido tumoral del tejido sano.
Este hallazgo fue validado tanto en la cohorte de pacientes analizada por los investigadores como en una cohorte internacional independiente, alcanzando una capacidad diagnóstica superior al 96 por ciento.
Pero el trabajo va un paso más allá de identificar un nuevo biomarcador. Además de confirmar su valor diagnóstico, los investigadores aportan evidencia de su función biológica.
El estudio demuestra que una mutación en este ARN modifica su estructura y estabilidad, favoreciendo la supervivencia de las células tumorales cuando son sometidas a tratamientos que dañan el ADN.
Estos resultados ayudan a explicar por qué TUSC7 puede convertirse en un biomarcador clínicamente relevante y sugieren que, en el futuro, podría utilizarse no solo para mejorar el diagnóstico del cáncer de pulmón, sino también para ayudar a predecir la respuesta de algunos pacientes a determinados tratamientos.
"Nuestro trabajo demuestra que TUSC7 reúne muchas de las características que buscamos en un buen biomarcador: diferencia con gran precisión el tejido tumoral del sano y, además, desempeña una función biológica que podría ayudar a predecir la respuesta a determinados tratamientos", explica Pedro Pablo Medina Vico, jefe de grupo del centro GENyO, catedrático de la Universidad de Granada y director del estudio.
"Aunque todavía será necesario validar estos resultados en estudios clínicos, este descubrimiento abre una nueva vía para desarrollar herramientas de diagnóstico más precisas y avanzar hacia una medicina personalizada en cáncer de pulmón", añade.
Este trabajo ha sido financiado por proyectos de investigación del Gobierno de España, la Junta de Andalucía y la Asociación Española Contra el Cáncer, además del apoyo de donaciones privadas.
Los investigadores desean expresar un agradecimiento muy especial a Rosario Martín, de Écija, cuya generosa contribución ha impulsado esta línea de investigación en cáncer de pulmón, así como a la Asociación ROLUCAN (Rota Lucha Contra el Cáncer) por su compromiso continuado con el apoyo a la investigación biomédica.