Identificado un nuevo eje molecular regulador de la inflamación vascular en la diabetes - IIS-FJD
MADRID, 1 Abr. (EUROPA PRESS) -
Un estudio que ha contado con la participación del Instituto de Investigación Sanitaria Fundación Jiménez Díaz (IIS-FJD) de Madrid ha identificado un nuevo eje molecular regulador de la inflamación vascular en la diabetes, mecanismo que está basado en la interacción entre un microARNA y una proteína reguladora.
Según recoge este trabajo, este eje controla la inflamación de las arterias en esta enfermedad, por lo que podría convertirse en una diana terapéutica frente a la aterosclerosis. Esta última patología actúa como un endurecimiento progresivo de las arterias debido a la acumulación de placas de grasa, lesiones que, en personas con diabetes, tienden a ser más inflamatorias e inestables, lo que aumenta el riesgo de eventos cardiovasculares como infarto e ictus.
"Hemos observado que, a medida que la lesión vascular progresa, los niveles del microARN miR-155-5p aumentan, mientras que la expresión de la proteína Socs1 -un potente freno natural de la inflamación- disminuye", ha explicado la coordinadora de esta investigación, la doctora Carmen Gómez-Guerrero. Al respecto, el estudio revela que, durante la progresión de la aterosclerosis, existe una relación inversa entre estas dos moléculas.
Esta alteración del equilibrio es especialmente relevante en diabetes, ya que el aumento de miR-155-5p favorece la activación inflamatoria de macrófagos y células del músculo liso vascular y, al mismo tiempo, reduce la capacidad de eliminar células muertas en la placa, proceso denominado eferocitosis. Como consecuencia, la lesión puede crecer y volverse más inestable, aumentando el riesgo de ruptura.
EXPERIMENTOS EN RATONES CON LA ENFERMEDAD
Por ello, se ha estudiado el papel de este eje molecular, para lo que se han realizado experimentos en ratones diabéticos con predisposición a desarrollar aterosclerosis. En estos modelos se han aplicado dos estrategias: bloquear la acción del microARN miR-155-5p y aumentar los niveles de Socs1 mediante transferencia génica.
Los resultados de ambos enfoques han sido similares, y es que los animales tratados han presentado lesiones ateroscleróticas más pequeñas y con características de mayor estabilidad, como menor contenido lipídico y mayor presencia de colágeno.
En cuanto al efecto que este mecanismo tiene en la eferocitosis, esta investigación expone que, cuando este sistema falla, los restos celulares se acumulan y favorecen la formación de un núcleo necrótico, lo que aumenta la fragilidad de la lesión.
Así, se ha comprobado que miR-155-5p interfiere con la función del receptor MerTK, una molécula clave para que esta limpieza celular se lleve a cabo correctamente, por lo que, al inhibir el microARN, la eferocitosis mejora y se reduce la expansión del núcleo necrótico.
Con todo, la evidencia obtenida se traduce en el hallazgo del eje miR-155-5p/Socs1 como un regulador relevante de la inflamación vascular asociada a diabetes y sugiere que su modulación podría tener interés terapéutico. Estos datos "indican que actuar sobre este eje molecular podría no solo reducir la inflamación vascular, sino también potenciar los mecanismos naturales de reparación de las arterias", ha afirmado Gómez-Guerrero.
En esta línea, y aunque se trata de un estudio preclínico, el equipo de investigación ha destacado que estos resultados refuerzan el potencial de las terapias dirigidas a microARNs como estrategia complementaria a los tratamientos actuales para prevenir la enfermedad cardiovascular en personas con diabetes.
Publicado en la revista especializada 'Cardiovascular Diabetology', este análisis cuenta como primeras firmantes con las investigadoras del Centro de Investigación Biomédica en Red de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas (CIBERDEM) en el IS-FJD y la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), las doctoras María Kavanagh e Isabel Herrero.