Identifica una 'huella' metabólica en pacientes coinfectados con el virus del VIH, que superan la hepatitis C

Identifica una 'huella' metabólica en pacientes coinfectados con el virus del VIH, que superan la hepatitis C
Identifica una 'huella' metabólica en pacientes coinfectados con el virus del VIH, que superan la hepatitis C - INSTITUTO DE SALUD CARLOS III
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Publicado: martes, 24 febrero 2026 13:43

MADRID 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

Un equipo del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha liderado un estudio que identifica una 'firma lipídica' específica en plasma capaz de predecir qué individuos coinfectados con el virus VIH y el virus de la hepatitis C (VHC) tienen mayor riesgo de desarrollar trastornos metabólicos, años después de curar la hepatitis.

Los autores del trabajo, del Centro Nacional de Microbiología (CNM) y también pertenecientes al Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER-ISCIII), han publicado los resultados de su trabajo en la revista 'Frontiers in Immunology'.

La infección crónica por hepatitis C se asocia tradicionalmente con complicaciones metabólicas, como la diabetes tipo 2 o el exceso de grasa en sangre (hiperlipidemia). Aunque los tratamientos actuales logran eliminar el virus en casi la totalidad de los casos, muchas personas, especialmente aquellas con VIH y con daño hepático avanzado, siguen teniendo riesgo de sufrir estos problemas de salud años después de la cura.

El objetivo principal de esta investigación ha sido buscar biomarcadores en plasma, antes de iniciar el tratamiento contra la hepatitis C, que pudieran alertar sobre este riesgo futuro.

ESTUDIO EN 56 PACIENTES COINFECTADOS

Para ello, se ha llevado a cabo un estudio con 56 personas participantes con VIH y con VHC con enfermedad hepática crónica avanzada. Tras realizarse un seguimiento de hasta siete años después de eliminar el virus de la hepatitis C, los resultados han mostrado que el 25 por ciento de los participantes desarrolló trastornos metabólicos (diabetes o hiperlipidemia).

Un análisis de lipidómica no dirigida ha permitido identificar un conjunto de 163 especies lipídicas relacionadas con la aparición de estos trastornos. Entre ellas, 24 muestran una asociación significativa y consistente con el desarrollo posterior de eventos metabólicos.

El equipo del ISCIII ha observado que los individuos que acabaron desarrollando trastornos metabólicos presentaban, antes incluso de tratarse la hepatitis, niveles elevados de ciertos lípidos, principalmente glicerofosfolípidos. Los resultados del estudio destacan que esta desregulación de los lípidos no actúa sola, ya que se ha hallado una correlación directa entre estos niveles elevados de lípidos y la presencia de marcadores inflamatorios, específicamente la citoquina proinflamatoria IL-18 y diversas proteínas de control inmunitario, como IDO y S100A8/A9.

El equipo del ISCIII explica que este estudio aporta información novedosa sobre los mecanismos fisiopatológicos que vinculan la infección viral, el metabolismo de los lípidos y la inflamación, y señalan que estos lípidos plasmáticos podrían tener un valor potencial como marcadores para identificar a los pacientes con mayor riesgo metabólico.

Según concluyen, "la importancia de este hallazgo radica en su potencial aplicación clínica. Actualmente, con la hepatitis C como una enfermedad ya curable, el reto se desplaza hacia el manejo de las secuelas a largo plazo, por lo que identificar a los pacientes con este perfil de riesgo antes de iniciar el tratamiento, facilitará realizar un seguimiento médico más estrecho y aplicar medidas preventivas tempranas".

Las primeras autoras del trabajo son Ana Virseda-Berdices (CNM-ISCIII) y Belén Requena (CEMBIO-CEU); la investigación, realizada en el seno del grupo de estudio Marathon y en colaboración con diversos hospitales españoles del Sistema Nacional de Salud, ha sido liderada por Salvador Resino, Rubén Martín-Escolano y María Ángeles Jiménez Sousa, investigadores del CNM-ISCIII y del CIBERINFEC, y ha contado con financiación del ISCIII de la convocatoria de Proyectos de Investigación de la Acción estratégica en Salud (AES).

Hacia una medicina más personalizada Estos hallazgos sugieren que el VHC deja una huella metabólica duradera. Es decir, las alteraciones moleculares provocadas por el virus persisten o desencadenan procesos inflamatorios que continúan activos tras la eliminación del virus, contribuyendo al desarrollo de enfermedades como la diabetes años más tarde.

El equipo del ISCIII explica que este estudio aporta información novedosa sobre los mecanismos fisiopatológicos que vinculan la infección viral, el metabolismo de los lípidos y la inflamación, y señalan que estos lípidos plasmáticos podrían tener un valor potencial como marcadores para identificar a los pacientes con mayor riesgo metabólico.

Según concluyen, "la importancia de este hallazgo radica en su potencial aplicación clínica. Actualmente, con la hepatitis C como una enfermedad ya curable, el reto se desplaza hacia el manejo de las secuelas a largo plazo, por lo que identificar a los pacientes con este perfil de riesgo antes de iniciar el tratamiento, facilitará realizar un seguimiento médico más estrecho y aplicar medidas preventivas tempranas". Los resultados de esta investigación se unen a los logrados en estudios previos, que revelaron el riesgo de problemas hepáticos y aparición de cambios en la expresión génica en personas coinfectadas con VIH y VHC, presencia de huellas inmunitarias específicas tras eliminar el VHC, y una relación entre cirrosis y microbioma sanguíneo en casos de hepatitis C.

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