Archivo - Imagen de recurso de alimentos ultraprocesados. - BEATS3/ISTOCK - Archivo
MADRID, 17 Ago. (EUROPA PRESS) -
Una nueva investigación de la Facultad de Medicina Charles E. Schmidt de la Universidad Atlántica de Florida (EEUU) ha aportado evidencia de que los hombres con un mayor consumo de alimentos ultraprocesados tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de próstata.
Publicado en The American Journal of Medicine, el estudio ha contado con la participación de 17.024 hombres estadounidenses de 18 años o más que participaron en la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición entre 2003 y 2023. Los investigadores utilizaron dos registros dietéticos de 24 horas para calcular el porcentaje de calorías diarias que los participantes consumieron a partir de alimentos ultraprocesados.
Mediante el sistema de clasificación NOVA, validado y ampliamente utilizado, dividieron a los participantes en cuatro grupos, que abarcan desde menos del 20 por ciento de las calorías provenientes de alimentos ultraprocesados hasta más del 44 por ciento.
Los hombres de los tres grupos de mayor consumo de alimentos ultraprocesados tuvieron un riesgo un 29 por ciento mayor de padecer cáncer de próstata, mientras que los de los dos grupos de mayor consumo tuvieron un riesgo un 30 por ciento mayor, en comparación con los del grupo de menor consumo.
Tras ajustar por edad, raza y etnia, tabaquismo y situación económica, el aumento del riesgo se mantuvo significativo, oscilando entre el 24 y el 31 por ciento. Los hombres con la mayor ingesta de UPF por sí solos tuvieron un posible riesgo un 34 por ciento mayor, aunque este hallazgo no alcanzó significación estadística, lo que podría reflejar el menor número de casos de cáncer de próstata en ese grupo.
"Entre los hombres adultos de esta población estadounidense representativa a nivel nacional, aquellos que consumieron mayores cantidades de alimentos ultraprocesados presentaron riesgos significativamente mayores de desarrollar cáncer de próstata", ha afirmado Charles H. Hennekens, autor principal y profesor del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la FAU.
"Estos hallazgos se suman a la creciente evidencia de que los alimentos ultraprocesados tienen importantes efectos adversos para la salud y subrayan la necesidad de realizar estudios observacionales a gran escala y ensayos aleatorizados para poner a prueba adecuadamente esta hipótesis", ha añadido.
"REDUCIR EL CONSUMO DE ULTRAPROCESADOS ES UN RETO COMPLEJO"
Estudios previos han demostrado que las personas que consumen mayores cantidades de alimentos ultraprocesados tienen mayores riesgos de sobrepeso y obesidad, enfermedades metabólicas, marcadores de inflamación, enfermedades cardiovasculares, principalmente ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares, así como muerte prematura.
Los autores opinan que, al igual que los peligros del tabaco comenzaron a manifestarse a mediados del siglo pasado, transcurrieron décadas antes de que la contundencia de la evidencia y los esfuerzos de funcionarios de salud con visión de futuro impulsaran cambios en las políticas para desalentar el consumo de cigarrillos. Los autores creen que es probable que ocurra algo similar con los alimentos ultraprocesados.
"Reducir el consumo de alimentos ultraprocesados es un reto complejo para la salud pública, sobre todo dada la prevalencia y accesibilidad de estos productos", ha afirmado el coautor Timothy De Ver Dye, doctor, profesor y director del Departamento de Salud Poblacional de la FAU.