Actualizado 19/10/2010 14:24 CET

Hombre, heterosexual y con más de 50 años, perfil de paciente con diagnóstico tardío de sida

doctor José A. Pérez Molina, del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospit
EP

MADRID, 19 Oct. (EUROPA PRESS) -

Hombre, heterosexual y con más de 50 años es el perfil de paciente con VIH al que se le diagnostica la enfermedad en fase avanzada, de hecho en España son el 30 por ciento de los españoles con VIH, aunque está situación es pero en Europa donde asciende hasta el 40 por ciento.

El doctor del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, José Antonio Pérez Molina, advierte de los peligros que ésta situación puede tener para el paciente.

"El no detectar a tiempo la enfermedad no sólo tiene un impacto negativo sobre el propio paciente, también sobre el resto de la población. En el primer caso porque se beneficiarán menos del tratamiento y, en el segundo, porque es más probable que transmitan el virus a otras personas", explica.

Asimismo, recuerda que, aunque tiende a creerse que esta infección es algo asociado a la gente joven y homosexual, la manifestación tardía de la infección en los varones es frecuente porque no son conscientes de estar expuesto a la enfermedad y no se realizan analisis, por el contrario en las mujeres se suele detectar antes dado que la prueba se hace de manera rutinaria durante el embarazo.

Este miércoles 20 de octubre es el Día Nacional de la Prueba del VIH, por este motivo este experto recuerda a la población que un diagnóstico precoz es clave para evitar las graves consecuencias asociadas a una detección tardía de la enfermedad.

En general, se traduce en mayores dificultades para obtener buenos resultados terapéuticos, en una mayor morbi-mortalidad y en una peor calidad de vida. Concretamente, este grupo de pacientes es diagnosticado y tratado cuando tienen niveles bajos de CD4 (linfocitos), la carga viral alta o bien su sistema inmune muy deteriorado, por lo que tienen más riesgo a padecer enfermedades comunes.

Asimismo, pueden tener una peor respuesta al tratamiento cuando empiezan la Terapia AntiRretroviral de Gran Actividad (TARGA). La aparición de resistencias es otro problema a tener en cuenta en este grupo de pacientes, ya que las interacciones entre medicamentos pueden motivar una exposición del virus a un tratamiento antirretroviral insuficiente que acabará favoreciendo la aparición de resistencia al virus y/o nuevos efectos adversos.

"En los últimos años se ha visto la relación del VIH con algunos tipos de cáncer, como es el de pulmón, el de colon o el de piel, y con los problemas cardiovasculares, algo que está directamente relacionado con la inmunidad de estos pacientes. Por eso es importante detectar y actuar cuanto antes, porque de ese modo será más probable que podamos prevenir esas enfermedades no infecciosas, no típicamente asociadas al sida", añade.