Publicado 10/11/2021 08:11CET

Las historias felices nos conectan mejor con los posible oyentes

Archivo - Hablar, conversar, charlar.
Archivo - Hablar, conversar, charlar. - KLIMKIN/PIXABAY - Archivo

MADRID, 10 Nov. (EUROPA PRESS) -

Contar historias con éxito puede sincronizar la actividad cerebral entre el hablante y el oyente, pero no todas las historias son iguales. Compartir historias felices aumenta los sentimientos de cercanía y la sincronía cerebral más que las historias tristes, según una nueva investigación publicada en la revista 'eNeuro'.

Investigadores de la Universidad Normal de China Oriental compararon el impacto de las historias emocionales en la conexión y la comunicación interpersonal. En el estudio, uno de los participantes -el hablante- vio vídeos felices, tristes y neutros y se grabó explicando el contenido de los vídeos.

Los participantes -los oyentes- escucharon la narración y valoraron lo cerca que se sentían del orador después. Tanto el orador como los oyentes completaron sus tareas mientras los investigadores medían su actividad cerebral con EEG.

Al compartir historias felices, los oyentes recordaban mejor la historia, así como las puntuaciones de cercanía interpersonal. La mayor cercanía estaba relacionada con una mayor sincronía entre la actividad cerebral del hablante y el oyente, especialmente en las cortezas frontal y temporoparietal izquierda.

Estas regiones están implicadas en el procesamiento emocional y la teoría de la mente, respectivamente. La sincronía cerebral podría convertirse en una medida del éxito de la conexión y la comunicación.

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