Publicado 26/09/2019 14:11CET

El hipoparatiroidismo es la complicación más frecuente que sufren los pacientes tras una tiroidectomía total

TIROIDES
TIROIDES - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / ZILLI - Archivo

MADRID, 26 Sep. (EUROPA PRESS) -

El hipoparatiroidismo, caracterizado por una producción insuficiente de hormona paratiroidea, es la complicación más frecuente que sufren los pacientes tras una tiroidectomía total, el tratamiento más habitual del cáncer de tiroides o de enfermedades tiroideas benignas.

Así se recoge en el 'Documento de consenso sobre hipoparatiroidismo post-tiroidectomía', realizado por la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) y la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) con el objetivo de establecer un protocolo de actuación que ayude a predecir este trastorno y evitar complicaciones o reingresos de los pacientes.

"En la mayoría de los casos el hipoparatiroidismo se produce como consecuencia de una cirugía de cáncer de tiroides. Durante la tiroidectomía las glándulas paratiroides (hay 4 glándulas) pueden lesionarse bien por su extirpación inadvertida o por la coagulación accidental de las mismas durante el control de las hemorragias o por la alteración de su vascularización", ha explicado el vocal de la Comisión de Cabeza y Cuello y Base de Cráneo de la SEORL-CCC, Fernando López.

La prevalencia del hipoparatiroidismo transitorio, cuando dura menos de 6 meses, oscila entre el 10 por ciento y el 40 por ciento; mientras que la del permanente o crónico, presente más allá de 6 meses, varía del 0,12% al 16,2 por ciento, según las diferentes series publicadas.

Tras una tiroidectomía, la hipocalcemia por hipoparatiroidismo puede ocurrir de forma aguda y convertirse en una urgencia médica. "La hipocalcemia puede alterar las funciones neurológicas, cognitivas, musculares y cardiacas. La aparición de parestesias en los labios o las yemas de los dedos y los espasmos musculares (tetania) en las manos y en los pies (espasmo carpopedal) deben alertar acerca de la existencia de unas cifras bajas de calcio en sangre", ha recalcado el doctor López.

Ahora bien, prosigue, si no se corrigen los niveles de calcio pueden aparecer fenómenos de broncoespasmo y laringosespasmo, convulsiones y alteración del nivel de conciencia. Por ello, el doctor ha comentado que ante la sospecha clínica de un cuadro de hipocalcemia se debe instaurar tratamiento sin esperar la confirmación analítica.

FACTORES PARA PREVENIR LOS PROBLEMAS DE LA CIRUGÍA EN CÁNCER DE TIROIDES

Para prevenir los problemas derivados de la cirugía de cáncer de tiroides, otorrinolaringólogos y endocrinos han establecido una serie de factores predictores, bioquímicos, quirúrgicos o asociados al paciente. En este sentido, el experto ha destacado la importancia que tiene la experiencia del cirujano de cabeza y cuello en la práctica de tiroidectomías, dado que se ha demostrado que la realización de unas 40 o 50 intervenciones anuales permite disminuir las tasas de hipoparatiroidismo permanente, así como otras complicaciones derivadas de este tipo de cirugía.

Tanto la SEORL-CCC como la SEEN han establecido una serie de recomendaciones a seguir antes, durante y después de la cirugía de tiroides con el objetivo de minimizar, en la medida de lo posible, el riesgo de hipoparatiroidismo derivado de la intervención. "Entre las más importantes figuran contar con un equipo quirúrgico experimentado", ha aseverado López.

Además, apostilla, conviene tener una vigilancia "más estrecha" en casos de "mayor complejidad" quirúrgica como son las reintervenciones, los bocios grandes con extensión intratorácica, en el caso de que sea necesaria una disección de los ganglios centrales del cuello y en el caso de la enfermedad de Graves. Del mismo modo, el doctor ha recordado que hay que monitorizar especialmente a los pacientes en los que hay constancia de la extirpación, accidental o no, de alguna glándula paratiroides.

Por otro lado, ha avisado de que de manera profiláctica y tras la tiroidectomía total no está recomendado el empleo de suplementos de calcio y/o vitamina D en todos los pacientes intervenidos. La medición de la PTH en las primeras horas tras la cirugía puede determinar el riesgo de desarrollar una hipocalcemia clínica.

"Aquellos pacientes con una variación pre y postoperatoria de PTH menor del 80 por ciento tendrán un riesgo bajo y podrán ser dados de alta sin suplementos, aunque siempre hay que tener en cuenta cada caso concreto. Además, aquellos en los que se determine un riesgo muy alto de hipocalcemia sintomática deberán iniciar la suplementación con calcio en las primeras 24 horas", ha añadido el experto.

Finalmente, López ha explicado que el tratamiento de la hipocalcemia consiste en controlar los síntomas y evitar complicaciones graves, pues los casos más severos pueden llegar a comprometer la vida del paciente. "Si se consigue una estabilidad en los niveles de calcio, el tratamiento se podrá ir reduciendo de forma paulatina. Sin embargo, aquellos pacientes que presenten una sintomatología crónica deberán tomar sales de calcio oral y calcitriol para mantenerse libres de síntomas", ha zanjado.

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