Publicado 26/02/2016 07:10CET

Hallan relación entre una muerte fetal intrauterina y el zika

Zika
REUTERS

   MADRID, 26 Feb. (EUROPA PRESS) -

   Una mujer brasileña embarazada infectada con el virus Zika tuvo un bebé muerto en enero que presentaba signos de inflamación severa de los tejidos, así como defectos del sistema nervioso central que provocaron la ausencia de hemisferios cerebrales. Se trata del primer informe que indica una posible asociación del virus Zika congénito y daño a los tejidos fuera del sistema nervioso central.

   Un equipo de investigadores, dirigido por Albert Ko, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Yale, en Estados Unidos, y el doctor Antonio Raimundo de Almeida, del Hospital Geral Roberto Santos en Salvador, Brasil, describe el caso de esta mujer y su bebé en la última edición de la revista 'PLoS Neglected Tropical Diseases'.

   Ko y sus colegas dijeron que el caso demuestra que, además de la microcefalia, (un trastorno caracterizado por una cabeza anormalmente pequeña en los recién nacidos y ampliamente vinculado al brote Zika en Brasil), la infección congénita Zika también puede estar conectada con hidropesía fetal (acumulación anormal de líquido en los compartimentos fetales), hidranencefalia (ausencia de los hemifserios cerebrales y pérdida casi completa de tejido cerebral) y muerte fetal.

   Los investigadores dijeron que no es posible extrapolar a partir de un solo caso el riesgo general de estos resultados a las mujeres que están expuestas al virus durante el embarazo. "Estos hallazgos aumentan la preocupación de que el virus pueda causar graves daños a los fetos que llevan a la muerte fetal intrauterina y puede estar asociado con efectos distintos a los que se observan en el sistema nervioso central", dice Ko, director del Departamento de Epidemiología de las Enfermedades Microbianas en Yale.

   "Se necesita trabajo adicional para entender si se trata de un hallazgo aislado y para confirmar si el virus Zika puede causar realmente la hidropesía fetal", tranquiliza este investigador, que ha trabajado sobre el brote de Zika en la ciudad costera de Salvador con colegas brasileños desde poco después de que se informara de los primeros casos del virus transmitido por mosquitos en esa zona a principios de 2015.

LA MADRE DEL BEBÉ MUERTO NO MOSTRÓ SÍNTOMAS DEL VIRUS

   La paciente, una mujer de 20 años de edad, estaba teniendo un embarazo normal durante su primer trimestre, pero cambió bruscamente durante el transcurso de la semana 18 del embarazo, cuando un examen de ultrasonido descubrió que el peso del feto staba muy por debajo de donde debería haber estado en ese punto.

   La mujer no tenía ninguno de los síntomas comúnmente asociados con Zika (dolores corporales, erupción cutánea o fiebre) antes de o durante las primeras etapas de su embarazo, según los investigadores. Además, la mujer no mostró síntomas de otras patologías transmitidas por mosquitos, incluyendo el dengue o el chikungunya.

   Por la semana 30 del embarazo, el feto mostró una variedad de defectos de nacimiento. El trabajo se indujo en la semana 32. Los investigadores posteriormente confirmaron la presencia del virus Zika en el feto. La cepa de Zika que se encontró que parece ser la misma cepa que actualmente está extendiendo en otros lugares.

   Desde que el Zika apareció en Brasil, el virus se ha extendido rápidamente en gran parte de América Latina y en el Caribe y se han confirmado también varios casos en Estados Unidos. Los investigadores dicen que, dado que es probable que un gran número de mujeres embarazadas en Brasil y en otras partes estén expuestas a la misma cepa de Zika que la mujer de este caso, se necesitan más investigaciones para determinar el riesgo de muerte fetal y otros resultados adversos.

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