Publicado 16/03/2020 7:48:35 +01:00CET

Hallan micropartículas prometedoras contra el rechazo en trasplantes

Ratón de laboratorio.
Ratón de laboratorio. - UPMC

   MADRID, 16 Mar. (EUROPA PRESS) -

   Inspirados por una táctica que usan las células cancerosas para evadir el sistema inmunitario, los investigadores de la Universidad de Pittsburgh han diseñado pequeñas partículas que pueden engañar al cuerpo para que acepte el tejido trasplantado como propio, según publican este viernes en la revista 'Science Advances'.

   Las ratas que fueron tratadas con estas micropartículas del tamaño de una célula desarrollaron una tolerancia inmune permanente a los injertos, incluida una extremidad completa, de una rata donante, mientras mantenían intacto el resto de su sistema inmunitario.

   "Es como piratear el sistema inmunitario tomando prestada una estrategia utilizada por uno de los peores enemigos de la humanidad para engañar al cuerpo para que acepte un trasplante --explica el autor principal Steven Little, doctor en Filosofía, profesor y presidente de Ingeniería Química y Petrolera en la Escuela de Ingeniería Swanson de Pitt--. Y lo hacemos sintéticamente".

   La ventaja de un enfoque sintético en lugar de la terapia basada en células, que actualmente se encuentra en ensayos clínicos, es que la logística del tratamiento es mucho más simple.

   "En lugar de aislar las células de un paciente, hacerlas crecer en el laboratorio, inyectarlas nuevamente y esperar que encuentren la ubicación correcta, lo empaquetamos en un sistema de ingeniería que recluta estas células naturales directamente al injerto trasplantado", añade el autor principal James Fisher, investigador postdoctoral en la Facultad de Medicina de Pitt.

   Las micropartículas funcionan liberando una proteína nativa secretada por los tumores, CCL22, que atrae a las células T reguladoras (células Treg) al sitio del injerto, donde etiquetan el tejido extraño como "propio" para que evada el ataque inmune.

   Los animales tratados con micropartículas mantuvieron injertos sanos durante el tiempo que fueron monitoreados, un poco menos de un año, equivalente a aproximadamente 30 años humanos. Todo lo que tomó fueron dos disparos para lograr un cambio aparentemente permanente.

   En un artículo complementario publicado recientemente en 'PNAS', los investigadores mostraron que estas micropartículas diseñadas pueden entrenar el sistema inmunitario de una cepa de rata para aceptar una extremidad donante de una cepa diferente. Este nuevo documento muestra que los efectos son específicos del donante previsto. Los injertos de piel de una tercera cepa fueron rápidamente rechazados.

   Hoy en día, los pacientes trasplantados toman dosis diarias de medicamentos inmunosupresores para evitar el rechazo, dejándolos vulnerables al cáncer, la diabetes, las enfermedades infecciosas y una serie de otras dolencias que vienen con un sistema inmunitario debilitado.

   "Estos medicamentos dificultan la sumisión del sistema inmune para que no pueda atacar el órgano trasplantado, pero tampoco puede proteger el cuerpo", apunta el coautor Stephen Balmert, investigador postdoctoral en la Facultad de Medicina de Pitt--. Estamos tratando de enseñarle al sistema inmunitario a tolerar la extremidad, para que un receptor de trasplante pueda permanecer inmunocompetente".

   Los riesgos de la inmunosupresión de por vida son particularmente problemáticos cuando el trasplante no es un procedimiento que salve vidas. Los médicos y los pacientes deben considerar si los beneficios superan los riesgos.

   "La capacidad de inducir tolerancia al trasplante mientras se evita la inmunosupresión sistémica, como se demostró en estos estudios innovadores, es especialmente importante en el contexto del trasplante compuesto vascularizado donde los pacientes reciben trasplantes de calidad de vida, como los de manos o cara", señala el coautor Angus Thomson, profesor de Cirugía e Inmunología en el Thomas E. Starzl Transplantation Institute en Pitt.

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