Hallan una 'huella' en la sangre que da pistas sobre la capacidad cardiorrespiratoria y el riesgo de mortalidad

Prueba de esfuerzo realizada por los investigadores.
Prueba de esfuerzo realizada por los investigadores. - UNIVERSIDAD DE GRANADA
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Publicado: lunes, 19 octubre 2026 13:59

GRANADA 19 Oct. (EUROPA PRESS) -

Con cada sesión de ejercicio físico, el organismo se adapta y deja una huella en las moléculas que circulan por la sangre. Un equipo científico internacional, integrado entre otros por expertos de la Universidad de Granada (UGR) se pregunta hasta dónde puede leerse esa marca y si revela la capacidad cardiorrespiratoria o incluso anticipa el riesgo de desarrollar enfermedades graves.

En este trabajo han participado investigadores del Instituto Mixto Universitario Deporte y Salud (iMUDS) y del Centro de Investigación Biomédica (CIBM) de la UGR, además de científicos de la Universidad de Almería, del Leiden University Medical Center (LUMC, Países Bajos), la Universidad de Oxford (Inglaterra), la Universidad de Maranhão (Brasil), y el CIBER de Obesidad (CIBEROBN).

El estudio ha encontrado huellas moleculares en sangre asociadas a la capacidad cardiorrespiratoria, un marcador fisiológico que refleja la solvencia del organismo para captar y utilizar oxígeno durante el ejercicio físico.

Aunque suele asociarse al rendimiento deportivo, hoy se considera uno de los más claros indicadores de salud, ya que un nivel medio-alto se relaciona con mayor esperanza de vida y con menor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer.

"Sin embargo, su evaluación requiere de una prueba de esfuerzo máxima que rara vez se realiza en la práctica clínica, lo que ha impulsado la búsqueda de biomarcadores en sangre capaces de estimarla de forma más sencilla y accesible", explica Sergio Miras Moreno, investigador del Departamento de Educación Física y Deportiva y del Instituto Mixto Universitario Deporte y Salud de la UGR.

"Nuestros órganos se comunican a través de las moléculas que circulan por la sangre. Gracias a las tecnologías ómicas, hoy sabemos que estas forman una huella que refleja el estado fisiológico del organismo y cambia con factores como la alimentación, el envejecimiento o el ejercicio. Esto plantea una pregunta clave: ¿puede esa huella molecular reflejar nuestro nivel de capacidad cardiorrespiratoria?", plantea la científica Carmen Piernas, del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular II.

Esta investigación ha dado un paso para responder a dicha pregunta. Los autores han recopilado información de más de 400.000 participantes del UK Biobank. Así han localizado una huella molecular en sangre capaz de reflejar el nivel de capacidad cardiorrespiratoria y asociada con el riesgo futuro de mortalidad y de enfermedades cardiovasculares. Los resultados se han publicado en la revista 'Circulation: Genomic and Precision Medicine' de la Asociación Americana del Corazón.

Los expertos han procesado los datos del UK Biobank de 54.321 personas del Reino Unido y han comprobado que quienes presentan una mayor capacidad cardiorrespiratoria tienen una huella molecular claramente diferenciada.

Este perfil se caracteriza por menores niveles de moléculas relacionadas con la inflamación y un metabolismo lipídico más eficiente, con lipoproteínas que transportan menos triglicéridos. Además, las proteínas circulantes muestran una menor activación de rutas asociadas a la inflamación, el envejecimiento vascular y el estrés celular. "En conjunto, los hallazgos apuntan a un organismo metabólicamente más flexible y capaz de gestionar adecuadamente la energía", explican los especialistas.

También se ha analizado si estas huellas moleculares tienen vínculos con la salud futura. Tras un seguimiento de nueve años, las personas con un perfil molecular asociado a una mejor capacidad cardiorrespiratoria presentan un 39% menos de riesgo de mortalidad y una reducción del riesgo de desarrollar enfermedades crónicas, como la diabetes tipo 2 (90%), las enfermedades cardiovasculares (42%) o el cáncer colorrectal (33%).

"Los resultados son consistentes: aquellas personas que presentan una huella molecular compatible con una mejor capacidad cardiorrespiratoria también muestran un menor riesgo de mortalidad y de desarrollar enfermedades crónicas no transmisibles", explica Sergio Miras Moreno.

El doctor, que es autor principal del estudio, indica que los hallazgos acercan la posibilidad de que, en el futuro, un análisis de sangre pueda complementar o incluso facilitar la evaluación de la capacidad cardiorrespiratoria y, por tanto, del riesgo de enfermedad en la práctica clínica.

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