Publicado 17/02/2022 08:34

Qué hacer y qué no cuando se nos rompe la nariz: ¿Sabías que es la fractura más frecuente del cuerpo humano?

Archivo - Rotura de nariz, fractura nasal. Sangre.
Archivo - Rotura de nariz, fractura nasal. Sangre. - CHALABALA/ ISTOCK - Archivo

   MADRID, 17 Feb. (EUROPA PRESS) -

   La nariz tiene dos estructuras principales, el cartílago y los huesos. Pues la fractura más común que tiene lugar en el ser humano es en la nariz. Es súper frecuente que nos rompamos la nariz, sobre todo si practicamos deporte o bien hemos sufrido un traumatismo en la cara.

   "Por suerte no es una fractura que habitualmente conlleve a un problema grave de salud, salvo si hay una deformidad importante de la nariz. En estos casos es súper importante el diagnóstico precoz", según defiende en una entrevista con Infosalus el miembro de la Sociedad Española de Cirugia Oral y Maxilofacial (SECOM), el doctor Blas García García, también fundador de la Sociedad Española de cirugía plástica facial.

   Según detalla, los huesos de la nariz son "muy débiles" por lo que ante traumatismos de relativa baja energía se pueden producir fracturas con facilidad. La actividad deportiva, según prosigue, es el principal origen de estas roturas nasales, donde son frecuentes los codazos, los impactos con otras partes del cuerpo, por ejemplo. "Es difícil que un boxeador nunca se haya roto la nariz", subraya el doctor García.

   En estos casos mantiene que son muchos pacientes que no acuden de entrada a Urgencias por un golpe en la nariz cuando hay dos síntomas muy claros de que se ha producido una fractura: "El primero, el sangrado nasal. Se produce después de un traumatismo generalmente porque alguna estructura de la nariz se ha roto, bien sea el cartílago o el hueso. Otro síntoma muy típico es que aparece un hematoma en los ojos, y generalmente es porque se han roto los huesos de la nariz, sangrando de tal forma que produce un hematoma debajo del ojo".

   El especialista en Cirugía Oral y Maxilofacial, con dedicación exclusiva a la cirugía de rinoplastia, explica que en muchos casos la propia inflamación que se produce tras el traumatismo no orienta mucho sobre lo sucedido, si bien de existir ambos síntomas es prácticamente seguro que la persona se haya roto la nariz.

   El director de la Clínica Blas García de Santa Cruz de Tenerife aconseja que tras un traumatismo en la cara si aparece el sangrado en la nariz o bien en el hematoma en los ojos se debe acudir a un servicio de Urgencias para la realización de una radiografía que confirme el diagnóstico.

   De comprobarse que efectivamente se ha fracturado la nariz el procedimiento más habitual consiste en practica lo que se conoce como una "reducción cerrada", según explica, una intervención que consiste en que un especialista manipule la nariz para intentar posicionar en su lugar los huesos fracturados, para después colocar una escayola o férula nasal hasta que los huesos se consoliden. "Puede tener éxito en pocos casos y en la mayoría se precisa a posteriori, una vez que los tejidos han curado, una cirugía de rinoplastia", agrega.

   Si esto fracasa, a partir de los seis meses, porque hay que dejar que los tejidos se reparen, habría que realizar una rinoseptoplastia de nariz y tabique para reconstruir de nuevo las estructuras nasales, añade el experto de la SECOM.

   Eso sí, lo que no hay que hacer en estos casos, según advierte, es lo que intentan muchos pacientes de reposicionarse ellos mismos la nariz porque puede esto puede agravar la fractura y se puede refracturar más la nariz. "Lo que no se debe tampoco es esperar demasiado tiempo a acudir a un especialista, más de dos semanas, un tiempo en el que los huesos se han podido consolidar parcialmente y la reducción cerrada ya no es posible. Por tanto, es fundamental un diagnóstico precoz, para que la reducción cerrada sea posible, y no manipularse la nariz", asevera el experto en cirugía de nariz.

   De no resolverse adecuadamente una fractura en la nariz, el doctor Blas García señala que pueden producirse dos tipos de secuelas, siendo el más importante de ellos el aspecto funcional, pero también el estético con deformidades en la nariz. "Podemos pasar de respirar bien a tener dificultades respiratorias, que si se mantienen en el tiempo pueden llevar a otros problemas de salud como microdespertares frecuentes por la noche, hipertensión precoz, o apneas, entre otras", sostiene.