La investigadora Rosa M. Cabanas - UIC
BARCELONA, 29 Oct. (EUROPA PRESS) -
Un estudio de la Universitat Internacional de Catalunya (UIC) ha constatado que realizar ejercicio moderado e intermitente en el domicilio tras sufrir un ictus contribuye a recuperar la autonomía funcional de los pacientes, informa la universidad en un comunicado coincidiendo con el Día Mundial del Ictus.
El estudio, liderado por la docente e investigadora del Departamento de Fisioterapia de la UIC, Rosa M. Cabanas y en el que participaron 36 pacientes, ha consistido en un programa domiciliario de actividad física de 12 semanas, con el objetivo de "poner en valor" el papel de la fisioterapia y la rehabilitación.
MÉTODO VILPA
La investigación ha surgido del interés de explorar en pacientes de ictus el método Vilpa, término acuñado por investigadores de la Universidad de Sidney para definir una estrategia de salud basada en "ráfagas muy breves e intensas de movimiento de entre 3 y 4 minutos de duración que se realizan de forma improvisada", ha explicado Cabanas.
Los resultados han demostrado una reducción de la percepción de fatiga y un incremento de la calidad de vida en los pacientes relacionada con la salud en actividades cotidianas, así como una recuperación significativa de la independencia y la movilidad, y uno de los participantes ha podido reincorporarse a su actividad laboral tras la intervención.
4 SESIONES DIARIAS
El programa domiciliario ha consistido en 4 sesiones diarias de 3 minutos durante 12 semanas, con ejercicios funcionales como levantarse y sentarse de una silla, hacer sentadillas o subir y bajar escaleras.
Según la investigadora, la recuperación de un paciente de ictus es larga y cada vez se evidencia más la importancia de realizar actividad física para aumentar la autonomía porque "los pacientes quedan con secuelas motoras que se han de rehabilitar y el paciente no sabe cómo".