Publicado 20/04/2022 17:23

Hábitos nuevos e infiltración ecodirigida, claves para evitar que el dolor del 'codo del tenista' se cronifique

Archivo - Pista Azul Master Madrid Tenis
Archivo - Pista Azul Master Madrid Tenis - EUROPA PRESS - Archivo

VALÈNCIA, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -

Cambiar de hábitos, tratamientos de fisioterapia o la infiltración ecodirigida son algunas de las claves que los expertos de Vithas recomiendan para evitar que el dolor del conocido como 'codo del tenista' se cronifique, una dolencia para la que aconsejan, antes que nada, acudir a un profesional de la salud.

Deportes como el tenis, frontón o pádel, que implican movimientos repetitivos con la mano y con la muñeca, pueden producir una inflamación de los tendones que se origina en el codo y se prolonga hasta la mano. Se trata de la epicondilitis o popularmente conocido 'codo del tenista'.

No implica gravedad, pero suele generar un dolor prolongado y muy molesto en todo el antebrazo, que se agudiza con determinados movimientos de la mano en los que interviene la musculatura extensora como, por ejemplo, coger peso, e incluso se puede producir en reposo, ha explicado el grupo sanitario.

Según el traumatólogo del Hospital Vithas Valencia 9 de Octubre, Vithas Valencia Consuelo y Vithas Castellón, el doctor Jose Nebot, "se produce por una inflamación de la inserción en el epicóndilo de la musculatura extensora y supinadora del antebrazo ya que el uso reiterado de esta musculatura produce un sobresfuerzo que ocasiona daños y microrroturas, con la consecuente inflamación".

Aliviar la epicondilitis depende del tiempo que se lleve sintiendo el dolor, ya que si no se previene o no se rehabilita se puede llegar a cronificar. Tal como explica, el especialista, "ante los primeros síntomas es fundamental acudir a un profesional para evitar que la lesión se haga crónica y llevar a cabo un abordaje inicial. Se realiza un diagnóstico clínico y en el caso de que fuese necesario una resonancia magnética".

El primer abordaje por tanto es un tratamiento conservador, que incluye modificación de los hábitos y fisioterapia, pero, en caso de que esto no funcione se puede tratar mediante infiltraciones y en casos extremos con tratamiento quirúrgico.

"La técnica más eficaz que aplicamos es la infiltración ecodirigida, es decir, guiada mediante ecógrafo, que nos permite encontrar el sitio preciso de inserción del tendón, donde la inflamación es mayor, para depositar ahí la sustancia empleada en la infiltración, que puede ser un tratamiento antiinflamatorio de depósito o un tratamiento biológico, con plasma rico en factores de crecimiento", comenta el especialista.

Tras el abordaje de la patología, es necesario realizar un tratamiento de rehabilitación. "Además, -comenta el doctor Nebot-, es clave insistir que antes de la práctica deportiva, es necesario un calentamiento previo, así como los ejercicios de refuerzo de la musculatura y los estiramientos preventivos de la misma. Así, cuando se le exige más de la cuenta, esta musculatura estará preparada para cualquier sobreesfuerzo ante la realización de este tipo de deportes".

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