Publicado 27/06/2020 08:29CET

La genética influye en lo afectuosas que son las mujeres, pero no en los hombres

Pareja, amor, abrazo, sexo, felices
Pareja, amor, abrazo, sexo, felices - GETTT/AYTAC UNAL - Archivo

MADRID, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -

Un nuevo estudio sobre gemelos ha evidenciado que la genética juega un papel importante en el afecto de las mujeres, pero no se puede decir lo mismo de los hombres. Los investigadores examinaron las diferencias en el nivel de afecto que las personas expresan en un esfuerzo por determinar cuánto comportamiento afectivo está influenciado por la genética en comparación con el entorno de una persona.

Encontraron que, en las mujeres, la variabilidad en el comportamiento afectivo puede explicarse en un 45 por ciento por influencias hereditarias y en un 55 por ciento por influencias ambientales, como los medios de comunicación, las relaciones personales y otras experiencias vitales únicas.

La genética no parece influir en el grado de afecto de los hombres. La variación del comportamiento afectivo de los hombres parece estar influenciada únicamente por factores ambientales, un hallazgo que sorprendió a los investigadores.

En su trabajo, publicado en la revista 'Communication Monographs', los investigadores estudiaron 464 pares de gemelos adultos, mitad idénticos y mitad fraternales, entre las edades de 19 y 84 años. Los estudios de gemelos a menudo se usan para ver cómo los factores ambientales y genéticos influyen en rasgos específicos. Debido a que los gemelos suelen ser criados en el mismo hogar, por lo general han tenido una educación y experiencias tempranas muy similares. Sin embargo, las similitudes genéticas de los gemelos varían según el tipo de gemelos que sean. Mientras que los gemelos idénticos comparten el cien por cien de su material genético, los gemelos fraternales comparten solo el 50 por ciento, lo mismo que los hermanos normales.

Cada participante en el estudio calificó una serie de afirmaciones diseñadas para medir cuánto afecto expresan típicamente. Los investigadores luego observaron cuán similares eran las respuestas de cada pareja de gemelos.

Si la genética no jugara ningún papel, se podría asumir que las puntuaciones de las personas en parejas de gemelos fraternales serían tan similares como las puntuaciones de las personas en parejas de gemelos idénticos, que son más parecidas genéticamente. Sin embargo, ese no era el caso. Los pares de gemelos idénticos obtuvieron resultados más similares que los pares de gemelos fraternales, al menos en el caso de las mujeres, lo que sugiere que hay, de hecho, un componente genético en el comportamiento afectivo.