Actualizado 03/01/2011 14:32 CET

Los gasolineros prevén mejorar la facturación gracias al tabaco

MADRID, 3 Ene. (EUROPA PRESS) -

Los empresarios de las estaciones de servicio consideran que la nueva ley antitabaco que les permite vender este producto en las gasolineras tras cinco años de prohibición es "positiva" y mejorará la facturación de sus negocios, gracias no sólo a la comercialización de cajetillas, sino al efecto asociado "del mayor número de clientes que se acercarán a las tiendas".

El secretario general de la Agrupación Española de Vendedores al por menor de Carburantes y Combustibles (Aevecar), Víctor García Nebreda, indica en declaraciones a Europa Press que la inclusión de las gasolineras entre los establecimientos que pueden vender cajetillas desde enero supone "atender una reivindicación que se viene realizando desde hace tiempo" desde el sector.

"Hasta ahora, no entendíamos por qué se permitía la venta de tabaco en otros sitios y en las gasolineras no", añade el secretario general de Aevecar, cuya asociación considera que la medida no sólo será positiva para las estaciones de servicio, sino que contribuirá a acabar "con el problema del tabaco de contrabando a partir de ciertas horas".

"Ahora estamos pendientes de la tramitación de las autorizaciones, y supongo que no habrá problemas, de modo que podremos empezar a vender tabaco en unos quince días", explica García Nebreda, quien citó la comunicación del tipo de máquina y de su serie, así como del inicio de esta actividad a efectos fiscales, entre las gestiones necesarias.

Hasta la obtención de los permisos definitivos, el secretario general de Aevecar recomienda a los gasolineros que no inicien la venta de tabaco en máquina, aun cuando la nueva ley les permite realizar esta actividad.

En cuanto al efecto de la norma sobre la facturación, considera que la "positiva" mejora del negocio no permitirá recuperar la caída de ingresos que se produjo hace cinco años en las tiendas de las gasolineras con motivo de la retirada de la venta del tabaco, cifrada por el sector en cerca del 30 por ciento.

"La venta estará a partir de ahora restringinda a máquinas, y es de suponer que con la nueva ley habrá más fumadores que lo dejen, así que la medida, pese a ser positiva, nunca supondrá para nosotros recuperar los niveles anteriores", asegura.