Actualizado 06/04/2011 17:22:17 +00:00 CET

La edad media de los fallecidos por consumo de droga en Galicia aumenta casi hasta los 40 años

Los incendiarios gallegos tienen un perfil de "baja inteligencia" y son "influenciables", pero sin diagnóstico psiquiátrico de pirómano

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 6 Abr. (EUROPA PRESS) -

La edad media de los fallecidos como consecuencia del consumo de drogas en Galicia ha aumentado hasta los 37 o 38 años, según datos de una investigación realizada por el Instituto de Medicina Legal de Galicia (Imelga).

Durante una rueda de prensa celebrada este miércoles, el director de este servicio, Benito López de Abajo, ha destacado que la edad media de los fallecidos se situaba en 27 años durante el "boom de la heroína" de los años 80 y 90. Asimismo, ha señalado que, pese a que ha habido una "significativa disminución" desde esta época, en 2010 se registraron más de 60 muertes por esta causa en Galicia.

Los fallecidos son, en el 98 por ciento de los casos, varones, y, "en general", politoxicómanos. Según ha destacado López, en algunos casos han encontrado en el mismo cuerpo "hasta cinco sustancias diferentes".

La principal sustancia causante de muerte es en la actualidad la cocaína, que provoca, además de fallecimientos por sobredosis, muertes derivadas de la adulteración del producto con elementos tóxicos, hemorragias cerebrales e infarto de miocardio. Aunque son minoritarias, el director del instituto ha constatado un incremento de las muertes por heroína en los últimos dos años.

INCENDIOS

En paralelo, el Imelga está llevando a cabo un estudio para determinar el perfil de los incendiarios en Galicia. López ha destacado que, entre los casos estudiados, no se ha encontrado a ningún pirómano, es decir, a un individuo que tenga "un impulso urgente e irrefrenable" por provocar el fuego. Según el director del servicio, en general los incendiarios son personas de "baja inteligencia", lo que les hace "fácilmente influenciables por terceros".

Preguntado sobre si esta disponibilidad a ser manipulados por algún tipo de trama con móviles económicos, el director del Imelga apuntó que este tipo de hipótesis excede las competencias de los forenses, con lo que delegó en las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado determinarlo.

Asimismo, ha negado que el perfil de maltratador doméstico esté ligado en exclusiva al consumo de drogas o a la exclusión social. Sin embargo, ha admitido que existen circunstancias que "favorecen" que aparezca este fenómeno: en los casos de violencia doméstica en los que intervino el Imelga en 2010, el 48 por ciento de las víctimas y el 66 por ciento de los maltratadores estaban en paro. Asimismo, el 37 por ciento de los maltratadores tenían nacionalidad extranjera.

APARATO GEOMÁNTICO

López ha señalado, además, que el Imelga es el único Instituto de Medicina Legal en España que cuenta con aparatos geománticos, es decir, dispositivos que detectan sustancias enterradas mediante el estudio de las densidades del suelo.

Estas máquinas pueden localizar cuerpos hasta cinco metros de profundidad, lo que los hace útiles para detectar cadáveres bajo el suelo o personas sepultadas tras un seísmo o un derrumbamiento. También tienen uso en casos como las excavaciones vinculadas a la memoria histórica, en las que es necesario localizar con exactitud fosas comunes de las que se conoce la situación aproximada antes de realizar los trabajos de excavación.

Según López, el servicio gallego es "pionero" en el empleo de estos dispositivos, y fue requerido durante la investigación de la niña británica desaparecida en Portugal, Madeleine, para intentar localizar su cuerpo en una playa en la que estaba supuestamente enterrado.

GALICIA ES "TOTALMENTE TRANQUILA"

Con respecto a los crímenes violentos, el director del Imelga ha señalado que la gallega es una comunidad "totalmente tranquila" en comparación con otras regiones de España, en especial las meridionales. Según las estadísticas del Imelga, a lo largo de 2010 se registraron 14 homicidios en Galicia, la mitad de ellos en la provincia de A Coruña.

Por otra parte, López ha señalado que el número de agresiones sexuales "se mantiene estable" en el medio y largo plazo en la Comunidad gallega. El responsable del Imelga ha destacado que la gran mayoría de violadores tienen menos de 35 años, y específicamente, entre 18 y 25. Las víctimas, en cambio, son más mayores, con más de una quinta parte de los casos entre 36 y 45 años.