El frío se relaciona con una mayor presión ocular en personas con glaucoma, según un estudio

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Publicado: miércoles, 30 septiembre 2026 7:26

   MADRID, 30 Sep. (EUROPA PRESS) -

   Las bajas temperaturas ambientales pueden estar asociadas con un aumento de la presión del líquido dentro del ojo, una causa principal del glaucoma, y deben tenerse en cuenta al tratar a pacientes con esta afección, según sugieren los hallazgos de un trabajo de la Universidad de Medicina de la Prefectura de Kioto, Japón.

Los resultados, publicados en el 'British Journal of Ophthalmology', sugieren que las personas con glaucoma más grave parecen ser más susceptibles a los efectos de la temperatura ambiente.

El glaucoma suele ser causado por un aumento de la presión intraocular. Esto daña el nervio óptico, que conecta el ojo con el cerebro. Es más común en personas mayores de 50 años y puede provocar pérdida de visión si no se diagnostica y trata a tiempo. Todo ello teniendo en cuenta que un globo ocular sano tiene una presión intraocular de entre 10 y 20 mmHg.

Estudios publicados anteriormente han investigado la posible relación entre la presión intraocular y los factores climáticos en la población general. Sin embargo, no estaba claro si factores climáticos específicos afectan la presión ocular en personas con glaucoma estable que reciben tratamiento para su afección.

EL FRÍO SE ASOCIA CON UNA MAYOR PRESIÓN OCULAR

Para averiguarlo, los investigadores revisaron los historiales médicos de 77 pacientes con glaucoma primario de ángulo abierto (la forma más común) que fueron tratados en un hospital universitario de Japón entre enero de 2012 y diciembre de 2023. En el estudio solo se incluyeron pacientes mayores de 40 años, sin antecedentes de cirugía ocular y que habían tenido tres o más citas clínicas al año durante al menos tres años.

Para descartar los efectos de cualquier cambio en el tratamiento médico, los participantes del estudio debían haber utilizado entre una y cuatro gotas oftálmicas antiglaucomatosas al día, en ambos ojos, sin ningún cambio durante el período del estudio.

En cada paciente se midieron la presión intraocular, la presión arterial y la frecuencia cardíaca. También se tomaron medidas de la córnea, ya que las córneas delgadas constituyen un factor de riesgo independiente para una progresión más rápida de la enfermedad.

En el análisis final se incluyeron un total de 2.655 mediciones de presión intraocular, tomadas de 154 ojos de 77 pacientes. Su edad promedio era de 65 años y fueron monitoreados durante un promedio de aproximadamente 5 años.

Los datos climáticos correspondientes al período de estudio se obtuvieron de la Agencia Meteorológica de Japón e incluyen la temperatura del aire, la humedad, la velocidad del viento, las precipitaciones y la duración de la luz solar.

Los investigadores corrigieron otros factores para asegurarse de que el cambio en la presión intraocular estuviera relacionado con el clima y no con factores como la edad, el sexo o el grosor corneal central.

El análisis de los resultados mostró que la temperatura del aire estaba asociada de forma significativa e independiente con las lecturas de presión ocular. Una temperatura ambiente más baja se asoció con un aumento significativo de la presión intraocular. Una disminución de la temperatura ambiente de 35ºC se asocia con un aumento de 1 mmHg en la presión intraocular. Asimismo, una presión arterial más alta también se relacionó con una presión intraocular más alta.

EL EFECTO ES MAYOR EN LOS CASOS DE GLAUCOMA GRAVE

En análisis posteriores, los investigadores descubrieron que la temperatura del aire estaba significativamente asociada con la presión intraocular solo en pacientes que padecían glaucoma grave o que utilizaban múltiples gotas para los ojos.

Según los investigadores, es necesario realizar más estudios con grupos de personas más numerosos para confirmar si la temperatura del aire puede influir en personas con glaucoma leve o en aquellas que utilizan un solo tipo de gotas para los ojos.

Este es un estudio observacional y, como tal, no puede establecer una relación de causa y efecto. Los investigadores también reconocen que no se tuvieron en cuenta factores de estilo de vida potencialmente importantes, como el ejercicio y la obesidad. Tampoco se incluyó en el estudio a ningún paciente con presión intraocular mal controlada.

LOS INVESTIGADORES PIDEN TENER EN CUENTA LA TEMPERATURA

"La relación entre la presión intraocular y la temperatura ambiente en pacientes con glaucoma primario de ángulo abierto estable bajo tratamiento médico debe tenerse en cuenta en una estrategia de tratamiento integral", concluyen los investigadores.

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