Francisco Villar, psicólogo clínico: "Tener la salud mental de los niños deteriorada es bueno en sentido económico"

El psicólogo clínico Francisco Villar comparece en la Comisión sobre el estudio y la reflexión sobre impacto de la digitalización en la educación, celebrada este jueves en el Parlament.
El psicólogo clínico Francisco Villar comparece en la Comisión sobre el estudio y la reflexión sobre impacto de la digitalización en la educación, celebrada este jueves en el Parlament. - PARLAMENT
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Publicado: viernes, 19 junio 2026 9:55

PALMA 19 Jun. (EUROPA PRESS) -

El psicólogo clínico Francisco Villar ha advertido que, en términos económicos, el deterioro de la salud mental de los niños por el uso de las pantallas es "bueno" porque habría "mucha gente ganando dinero", sin embargo ha planteado sus dudas sobre si se debe permitir.

En ese sentido ha intervenido el profesional en la Comisión sobre el estudio y la reflexión sobre impacto de la digitalización en la educación, celebrada este jueves en el Parlament balear.

El psicólogo ha resaltado que la industria tecnológico ha conseguido un cambio cultural en la sociedad de manera "acelerada", ya que "todos las aceptan" como la nueva manera de hacer las cosas.

Por eso, ha defendido que "ningún gobierno" sería responsable de contratar a Google para ayudar en el aprendizaje en las escuelas, sino que sería un "éxito" de la industria. De igual modo, ha restado culpa a las familias que dan una pantalla a sus hijos para entretenerles o que permiten que estén varias horas frente a las mismas.

Villar ha apuntado que esto es un "éxito" de estas empresas que buscan que la gente esté cuanto más tiempo mejor frente a las pantallas y ha reconocido la "habilidad" de las tecnológicas para impulsar su beneficio.

En ese sentido, ha alegado que las empresas logran identificar y generar "necesidades" en los individuos, lo que en el caso de los niños es "un negocio garantizado" porque en su corta edad "tienen todas las necesidades".

Esto lo ha extrapolado a que un adulto "desregulado" es una persona "infeliz" y con "mayor necesidades", lo que hace que compre más. Lo mismo sucedería con los niños "desregulados" que hacen "comprar más" que los "estables".

Así, ha puesto el ejemplo de los optometristas, que pese a ser una profesion bienintencionada, han identificado que la miopía se ha multiplicado por seis con la entrega temprana de las pantallas.

Villar ha explicado esto porque un niño, hasta los 8 años, no es bueno que focalice la mirada porque aún no es capaz de hacerlo y no sería necesario que esté mire a un único punto.

Por este motivo, ha planteado un "cambio cultural" para centrarse en el bienestar de los niños y "enfrentarse a la industria" con "humildad" y "valentía".

El psicólogo ha advertido de los problemas que genera la industria tecnológica como los medioambientales, de privacidad o de violencia, puesto que los niños de exponen a actos violentos "cuando no les corresponde". De esto derivaría el hecho de que en las relaciones sexuales, si no hay actos violentos, no les resulte satisfactoria y les falte el deseo.

También ha citado otras externalidades como las adicciones, la dificultad para generar vínculos o la presión estética, con la lucha contra el envejecimiento con casos que niñas que piden cremas que no recomiendan dermatólogos o endocrinos a su edad.

Villar ha sugerido que la pregunta no debería si se retiran o no las pantallas de las aulas, sino que en su día se tendría que haber planteado si se debían introducir y por qué.

Por eso, ha recalcado que la infancia y la adolescencia son las etapas vitales en las que menos recursos se disponen para afrontar la vida, ya que serían personas en "proceso de adquirirlos" y se les debe dotar de un espacio "adecuado" para obtenerlos.

En el caso de la atención, ha recalcado que es una habilidad que un niño no puede tener innata y se necesita entrenar, por lo que para ello serían necesarias clases "un poco aburridas".

Este entrenamiento ha remarcado que cuando un padre da una pantalla a su hijo, le "priva" de tener una gestión emocional porque hace que una cosa externa le hace "portase bien" sin entrenar estas habilidades por sus propios medios.

Otro de los temas que ha tratado es el juego, que ha calificado de "fundamental" para los niños, porque si se les priva de ello "se favorece esta falta de desarrollo de herramientas" solo para que el niño esté entretenido.

Villar ha defendido que se debe recuperar el "deseo de aprender" porque los niños cuando sienten ese "orgullo" conseguir hacer las cosas que antes no sabían. Esto, ha afirmado que no sucedería cuando los estudiantes resuelven las cosas con chat GPT y se entraría en lo que ha calificado como un "juego macabro", en el que en lugar de sentir ese "orgullo" los menores se sienten "intimidados".

En ese sentido, ha reivindicado recuperar la "motivación intrínseca" de aprender y el "deseo mimético" del conocimiento, dado que los estudios demostrarían que cuanta más digitalización tiene un centro escolar, "peor es el rendimiento de los alumnos".

La diputada de MÉS per Mallorca Maria Ramon ha pedido saber qué medidas se pueden adoptar desde las instituciones para llevar a cabo este cambio cultural del que hablaba Villar, conocer qué métodos se pueden impulsar para minimizar la dependencia de las tecnologías o cómo afectan las desigualdades sociales al acceso a las pantallas.

Villar ha puesto el ejemplo de las escuelas que ponen deberes que no exigen acceder a las pantallas y ha recalcado que la tecnología ha agrandado las desigualdades, puesto que los pobres no tienen acceso a cierta información porque los ricos no la ofrecen.

Asimismo, ha sostenido que el cambio cultural ya habría empezado, por la afectación que se han provocado las pantallas en la vida de la infancia. El psicólogo también ha puesto el acento en el que el problema no es el abuso, sino la mera posesión de estos aparatos y ha instado a prohibir el acceso hasta los 6 años.

Por su parte, el diputado del PSIB Àlex Pitaluga ha reconocido que en su anterior etapa como director de un instituto impulsó la compra de 'chromebooks'. Al mismo tiempo, ha pedido saber cómo han influido estos dispositivos en la relación que hay dentro de las familias y qué repercusión han tenido en el desarrollo de los casos del espectro autista.

El profesional le ha replicado que la compra de estos aparatos la haría porque habría hablado con gente "con habilidades" para convercerle pero que no hay evidencias científicas que justifiquen su uso.

En cuanto al aumento de casos del espectro autista ha reconocido que ha habido un "alud" de derivaciones por esta patología, que estarían relacionados con el uso de pantallas por la "falta de referencias". Sobre las relaciones interfamiliares, ha sostenido que cuando se retira el uso de las pantallas mejoran.

La diputada del PP Maria de Lluc Fornas ha puesto de relieve la cuestión acerca de a qué se le resta tiempo cuando un niño se lo dedica a las pantallas y ha sugerido que esto se debe a una industria que tiene como modelo de negocio la fragmentación de la atención de las personas, ya que las empresas están diseñadas para maximizar el tiempo de permanencia.

Villar ha respondido que el tiempo dedicado a las pantallas tiene un coste de oportunidad, con procesos que deja de hacer un niño que son "fundamentales" en los primeros años de vida. Además, ha criticado que las asociaciones de padres gasten dinero en contratar a conferenciantes que les digan cómo estar usar las tecnologías de manera más seguro y ha pedido que estos menores le dediquen más tiempo a estar en el mundo físico.

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