Flúor en los niños: desde cuándo usarlo, cuánta pasta poner y el error común que aumenta el riesgo de caries

Archivo - Niños lavándose los dientes en el baño
Archivo - Niños lavándose los dientes en el baño - ALEX POTEMKIN/ ISTOCK - Archivo
Infosalus
Publicado: miércoles, 11 febrero 2026 8:37

   MADRID , 11 Feb. (EDIZIONES) -

   El uso del flúor en la higiene dental infantil sigue siendo una de las cuestiones que más dudas y controversia genera entre padres y madres. ¿Es seguro para los niños? ¿Cuánta cantidad es la adecuada? ¿A partir de qué edad debe utilizarse?

   Frente a miedos y mensajes contradictorios, la evidencia científica es clara: el flúor, bien utilizado, es una herramienta clave para fortalecer el esmalte y prevenir la caries. Así, el verdadero riesgo no está en su presencia, sino en un uso incorrecto, o en prescindir de él sin criterio; una decisión que puede comprometer la salud bucodental de los menores desde edades tempranas a juicio de los expertos.

   Pero, ¿cómo funciona el flúor? En una entrevista con Europa Press Salud Infosalus el doctor Miguel Hernández Juyol, presidente de la Sociedad Española de Odontopediatría (SEOP), hace hincapié precisamente en que el factor clave para la prevención de la caries dental en los menores es el hábito de higiene oral diario, donde el flúor tiene su protagonismo: "Cuanto antes se empiece con la higiene oral, menores serán las probabilidades de que el niño desarrolle lesiones de caries y enfermedades periodontales. El cepillado regular de los dientes es importante para eliminar la placa y los restos de comida, y lo más importante para distribuir la pasta dental fluorada".

   Subraya que la base para la prevención de la lesión de caries es tener una disponibilidad continua de niveles bajos de fluoruros en los fluidos orales, lo que implica la necesidad de aplicar compuestos fluorados con regularidad a lo largo del día, potenciando el uso de la pasta dental fluorada (con flúor, vamos).

   Así, este odontopediatra detalla que entre los principales mecanismos de acción del flúor se encontrarían:

* Favorece la maduración posteruptiva del esmalte, remineraliza el esmalte desmineralizado por ácidos, y previene la desmineralización.

   * Transforma la hidroxiapatita del esmalte en fluorapatita que es más resistente a la acción de los ácidos y, por tanto, a la desmineralización.

* Inhibe el crecimiento y la adhesión de las bacterias (efecto antibacteriano).

   * El flúor, además de prevenir la caries, ayuda a disminuir la sensibilidad dentaria, y tiene efectos sobre la placa bacteriana.

YA DESDE EL PRIMER DIENTE: PASTA DENTAL CON FLÚOR

   No obstante, defiende el presidente de la SEOP que el cuidado de la boca del niño es siempre responsabilidad de los padres o cuidadores, por lo menos hasta que adquieran la habilidad motora suficiente para hacerlo solos, cosa que, por norma, se consigue sobre los 8-10 años. "A partir de este momento y hasta la adolescencia, se recomienda la supervisión por un adulto en el cepillado nocturno", agrega Hernández Juyol.

   Sostiene así que es obligado comenzar la higiene de los dientes con una pasta dental fluorada con la erupción del primer diente temporal o 'de leche', que suele darse alrededor de los 6 meses de edad, y dos veces al día: por la mañana y, sobre todo, por la noche, "pues es la vez más importante de todas".

   "El cepillado dental en niños sólo es efectivo si es realizado por un adulto. Se recomienda dejar que el niño lo haga durante un minuto para irse ejercitando, y que sea después el adulto quien realice la higiene durante otro minuto, hasta que el niño posea la habilidad motora adecuada. Hay que recordar que se han de cepillar todas las caras de los dientes", insiste este doctor.

NO ENJUAGAR LOS DIENTES DE LOS NIÑOS DESPUÉS DE LA PASTA

   Otra de las dudas que surgen entre los padres es cómo debe ser esa higiene oral, cómo debe ser la pasta dental a emplear, así como la cantidad, y el lugar que ocupa el flúor en todo ello. Primero deja claro que los dientes de los niños se pueden cepillar con cepillos de dientes manuales, o motorizados, ya que representan el "medio eficaz" a la hora de administrar fluoruro a través de la pasta dental. "Después del cepillado se deben escupir los restos de pasta, pero no enjuagar con agua, ni con otros líquidos, incluso colutorios", añade.

   Sobre el tipo de pasta a emplear, este especialista en odontología pediátrica apunta que la concentración de flúor de 1000ppm en la pasta dentífrica estaría indicada en menores de 0 a 5 años (una cantidad similar a un grano de arroz o a una pequeña mancha); y, a partir de los 6 años de 1450ppm (equivalente a un guisante), y ya mantenerla para toda la vida, a no ser que el odontopediatra indique otra concentración en función de la valoración individualizada del riesgo de caries.

   "Siempre que se pueda, utilizar una pasta dental con arginina al 1,5% y zinc. La concentración de ion flúor de la pasta de dientes podrá incrementarse hasta 5000 ppm en función del riesgo de caries del niño, y será el odontopediatra quien en ese caso lo prescribirá a los padres o cuidadores", agrega.

   En el caso de que hayan salido los molares temporales aconseja igualmente este experto que deben pasarse el hilo dental por las zonas de contacto entre los molares antes de ir a dormir.

Sólo el en caso de aquellos pacientes con riesgo de desarrollo de caries, el presidente de la SEOP habla del barniz de fluoruro, una forma adhesiva temporal de fluoruro aplicada a la superficie del diente por un odontopediatra en consulta, y como un tipo de estrategia, o terapia de prevención.

   En este contexto, recuerda que el fluoruro tópico es el más beneficioso y se obtiene a través de la pasta de dientes con flúor, de los geles, de las espumas, y de los enjuagues bucales y, del barniz de flúor.

   Sobre el empleo de colutorios de flúor en los menores, el presidente de la SEOP mantiene que son soluciones diluidas de sales de flúor para realizar enjuagues bucales diarios o semanales, y se recomiendan a partir de que el niño tenga controlado el reflejo de deglución para que lo puedan escupir. "Están disponibles sin receta médica. No se muestran beneficios adicionales más allá del uso diario de pasta dental fluorada para niños con bajo riesgo de caries", asegura, eso sí.

   En concreto, precisa que los enjuagues bucales comercializados para uso doméstico cotidiano suelen contener entre 230 y 500 ppm de flúor, mientras que los colutorios destinados a un uso semanal o quincenal suelen contener 900 ppm de ion flúor.

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