Archivo - Hombre con gripe. - CECILIE_ARCURS/ISTOCK - Archivo
MADRID 9 Ene. (EUROPA PRESS) -
La decana del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (CPFCM), Aurora Araújo, ha explicado que la fisioterapia puede reducir síntomas en infecciones respiratorias como la gripe, el catarro o la neumonía; en el caso de los pacientes más frágiles, estos tratamientos pueden ayudarles "a prevenir un ingreso hospitalario o a que se recuperen antes".
Además, ha aclarado que este tipo de tratamiento puede mejorar la ventilación pulmonar, el drenaje de secreciones y ayudar a los pacientes a que puedan recuperar una vida activa. De hecho, los fisioterapeutas madrileños no aconsejan estar largos periodos en la cama o en el sofá, y sugieren dar pequeños paseos aunque sea dentro de casa. "Estar parados en casa, en cama o sin poder hacer algo de ejercicio, les puede repercutir negativamente", han señalado.
El CPFCM ha recordado que además de la gripe, se está detectando un repunte de Covid y del virus respiratorio sincitial (VRS), datos que hacen que las consultas de Madrid estén sufriendo una situación más complicada que en años anteriores. Los fisioterapeutas recomiendan, de igual forma, el uso de mascarillas y medidas como la vacunación o el lavado de manos.
Araújo, ante la alta incidencia de gripe de las últimas semanas, ha aclarado que los contagiados por este virus pueden acudir a los fisioterapeutas para prevenir problemas de tos mal manejada, flemas, secreciones u otras complicaciones como la sinusitis. Para ello, es imprescindible realizar ejercicios respiratorios diafragmáticos y de la parrilla costal, con los que se puede controlar la tos y relajar la musculatura inspiradora y espiradora o la expulsión de moco.
Esta área terapéutica también se ocupa de niños menores de 14 años, grupo en el que se está viendo un claro repunte de problemas respiratorios. En estos casos, la fisioterapia puede ayudar a los padres y madres con los problemas respiratorios que hacen que sus hijos no puedan dormir o pierdan el apetito. "Se trata de niños y bebés con abundante moco, y me refiero a niños sanos, pero mucho más en el caso de que tengan enfermedades neurológicas o patologías crónicas", concluyen.