Actualizado 17/01/2022 08:35

¿Por qué la fibromialgia y la covid persistente guardan más relación de la que pensamos? ¿Podemos confundirlas?

Archivo - Fibromialgia, covid persistente. Mujer en la consulta del médico.
Archivo - Fibromialgia, covid persistente. Mujer en la consulta del médico. - ECLIPSE_IMAGES/ ISTOCK - Archivo

   MADRID, 17 Ene. (EDIZIONES) -

   Los síntomas de la COVID persistente son muy similares a los que presentan los enfermos con fibromialgia y síndrome de fatiga crónica o encefalomielitis miálgica, por lo que en la actualidad se están confundiendo estas patologías con mucha frecuencia. Además, en consultas se está viendo cómo pacientes que han contraído la COVID desarrollan fibromialgia.

   Para comprender mejor esta situación entrevistamos en Infosalus a un referente nacional en el tratamiento de la fibromialgia y experto en tratamiento multidisciplinar del dolor, al doctor Javier Rivera Redondo, doctor en Medicina y reumatólogo en la Clínica OnelifeCenter de Madrid.

   Así, explica que en la infección por coronavirus SARS-COV2 se produce un fenómeno inflamatorio grave, con liberación de múltiples substancias de la inflamación, y con una respuesta inmunológica importante con formación de numerosos anticuerpos.

   "Después de pasar la COVID-19 algunas de estas alteraciones inflamatorias e inmunológicas persisten durante varios meses siendo las responsables del cuadro clínico de la COVID persistente. Dado que los síntomas de la COVID persistente son similares a los de la fibromialgia, la hipótesis de que la fibromialgia esté producida por unos mecanismos fisiopatológicos similares es muy sugestiva", afirma este experto.

   Es más, el doctor sostiene que en la actualidad es conocido que en la fibromialgia existe un problema de neuroinflamación, pero se desconoce la causa que la produce. "En la COVID persistente el fenómeno de autoinmunidad desencadenado por el virus es el responsable de los síntomas en estos pacientes por lo que la posibilidad de que en la fibromialgia esté ocurriendo algo parecido frente a otro microrganismo es una posibilidad que abre las puertas a la investigación en este aspecto, y también a la posibilidad de utilizar nuevos fármacos para tratar a los pacientes con fibromialgia", subraya.

DESARROLLO DE FIBROMIALGIA TRAS LA COVID-19

   Por otro lado, el reumatólogo de OneLifeCenter remarca que hay pacientes que desarrollan fibromialgia tras contraer la COVID-19, algo que ya se está viendo en las consultas, según confirma.

   "La COVID es una infección grave que actúa como un importante factor de estrés en cualquier persona. En la fibromialgia el estrés es un factor desencadenante de los síntomas de la enfermedad, especialmente en aquellas personas predispuestas, por lo que no es extraño que algunas personas hayan desarrollado fibromialgia después de contraer la COVID", detalla este especialista.

   Otros aspectos que rodean a la pandemia, como el confinamiento que sufrimos durante la primera fase, los problemas laborales, económicos o de convivencia familiar, también han contribuido a que algunos pacientes predispuestos hayan empezado a mostrar síntomas de fibromialgia sin que necesariamente hayan pasado la infección, según prosigue el doctor.

¿QUÉ PASA SI TENGO FIBROMIALGIA Y ME CONTAGIO DE COVID-19?

   Además, preguntado por si los pacientes con fibromialgia que contraen la COVID empeoran su cuadro tras contraer la infección vírica, el doctor resalta que en estos casos sí empeoran sus manifestaciones clínicas durante el tiempo que dura la infección aguda.

   "Sin embargo, el porcentaje de pacientes con fibromialgia que desarrollan una COVID persistente es similar al de otros pacientes diagnosticados de otras enfermedades reumáticas, sugiriendo que la COVID persistente es un cuadro independiente que cursa en paralelo, tanto en pacientes con fibromialgia como en pacientes con otras enfermedades reumáticas", aclara este experto.

   Por otra parte, añade que los índices con los que se mide la gravedad de la fibromialgia no empeoran cuando el paciente contrae además una COVID persistente, sugiriendo nuevamente que son dos cuadros clínicos diferentes.

SUS SÍNTOMAS SIMILARES

   En concreto, Rivera Redondo resalta que los síntomas frecuentes de la COVID persistente son muy similares a los que presentan los enfermos con fibromialgia, síndrome de fatiga crónica o encefalomielitis miálgica, y en concreto son: cansancio extremo, que limita la capacidad del paciente para realizar sus actividades diarias, las alteraciones cognitivas (memoria, concentración, aturdimiento), sensación de falta de aire, alteraciones del sueño, dolores en articulaciones y músculos, pérdida de olfato y del gusto y mal estado de ánimo, entre los síntomas más frecuentes.

   "Es un cuadro clínico muy sintomático e invalidante que presentan algunos pacientes después de haber tenido la COVID. En muchos de estos pacientes la infección ha sido leve y no ha dejado consecuencias permanentes que se puedan objetivar, como problemas pulmonares, neurológicos, cardiacos o musculares. Sin embargo, estos pacientes presentan numerosos síntomas de todos esos órganos como si estuvieran dañados", advierte el reumatólogo.

   De hecho, indica que en algunos pacientes la COVID persistente puede durar muchos meses, pero en la mayoría de los casos se está observando que los síntomas van desapareciendo lentamente con el paso del tiempo: "El tratamiento actual son medidas de soporte y tratamiento sintomático, porque no disponemos de ningún fármaco específico para tratar esta enfermedad".

EL CASO DE LA FIBROMIALGIA

   Recuerda que la fibromialgia es una enfermedad caracterizada por dolor crónico generalizado en el aparato locomotor y que se acompaña de múltiples síntomas en otros órganos. "No disponemos en la actualidad de un tratamiento curativo para la misma, si bien existen varias medidas terapéuticas con las que se consigue controlar la enfermedad y mejorar la calidad de vida de los pacientes hasta el punto de que puedan convivir con ella y como muchos pacientes conviven con otras enfermedades crónicas", agrega.

   El doctor Rivera Redondo apunta también que actualmente se utilizan como pilares del tratamiento para la fibromialgia tres medidas esenciales: algunos fármacos, fisioterapia y ejercicio físico, y algunas terapias psicológicas cognitivo conductuales.