Archivo - Mamografía de cáncer de mama - MPHILLIPS007/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 5 Jun. (EUROPA PRESS) -
La revolución de los fármacos diseñados originalmente para el control de peso y la diabetes sigue transformando la medicina moderna a una velocidad sin precedentes. Lo que comenzó como una herramienta eficaz para regular el apetito y mejorar el metabolismo está abriendo ahora ventanas de investigación impensables hace solo unos años en otras disciplinas médicas.
El interés de la comunidad científica internacional es total ante los efectos secundarios positivos que empiezan a aflorar en análisis a gran escala.
Un estudio de Penn Medicine (Estados Unidos) sienta las bases para un ensayo clínico multicéntrico que determinará si los fármacos GLP-1 están asociados con un menor riesgo de desarrollar cáncer de mama.
En concreto, se trata de un análisis retrospectivo de más de 110.000 mujeres de entre 45 y 80 años reveló que aquellas que tomaban medicamentos GLP-1 tenían aproximadamente un 30% menos de probabilidades de desarrollar cáncer de mama que aquellas que no los tomaban, según una investigación presentada en la Reunión Anual de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (ASCO) de 2026 (Chicago, Estados Unidos).
"Si bien nuestro estudio fue observacional y no confirma de manera definitiva una asociación entre los medicamentos GLP-1 y una menor incidencia de cáncer de mama, sí se suma a la creciente evidencia que sugiere que vale la pena investigar estos fármacos para bajar de peso como posibles herramientas de prevención del cáncer", ha explicado la autora del estudio Elizabeth McDonald, profesora de Radiología en la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania y radióloga especializada en mama en el Centro Oncológico Abramson de Penn.
POR QUÉ ESTOS MEDICAMENTOS ESTÁN DESPERTANDO EL INTERÉS DE LOS ONCÓLOGOS
Los medicamentos GLP-1 son una clase de fármacos que imitan una hormona natural del cuerpo llamada péptido similar al glucagón-1 (GLP-1), que ayuda a regular el azúcar en sangre y el apetito. Originalmente utilizados para tratar la diabetes tipo 2, los medicamentos GLP-1 también se utilizan ampliamente para el control del peso. Algunos estudios observacionales recientes han relacionado los GLP-1 con un menor riesgo de cáncer y/o mejores resultados en supervivientes de cáncer, pero faltan datos prospectivos, el estándar de oro en la investigación clínica.
Ahora, McDonald y sus colaboradores están trabajando activamente para establecer un ensayo clínico multicéntrico que evalúe si los medicamentos GLP-1 pueden reducir la incidencia de cáncer de mama en mujeres de alto riesgo, incluidas aquellas con antecedentes de cáncer de mama. Los hallazgos también se publican en 'JCO Oncology Practice'.
"Los medicamentos GLP-1 resultan interesantes desde la perspectiva de la investigación oncológica porque no fueron diseñados para la terapia del cáncer, pero sí afectan a muchos objetivos y vías diferentes asociados con el desarrollo del cáncer, por lo que estamos deseosos de estudiarlos en este contexto", destaca McDonald.
Para este análisis, los investigadores examinaron los registros médicos de 111.646 mujeres de entre 45 y 80 años con un índice de masa corporal (IMC) de 25 o superior (el umbral de "sobrepeso") que se sometieron a pruebas de imagen mamaria y cuyo resultado quedó documentado en la historia clínica electrónica de Penn Medicine entre enero de 2022 y junio de 2025. De esas mujeres, 15.264 (13,7%) tenían recetas documentadas de medicamentos GLP-1, y 96.382 (86,3%) no tenían ninguna exposición documentada a medicamentos GLP-1.
Posteriormente, los investigadores analizaron si a las mujeres se les diagnosticaba un nuevo cáncer de mama en dos cohortes diferentes: el grupo completo de 111.646 mujeres y una cohorte más pequeña de 30.528 mujeres, que incluía controles individuales para cada uno de los 15.264 casos de GLP-1, emparejados por edad, raza, etnia, IMC, densidad mamaria y estado diabético para limitar el sesgo y los posibles factores de confusión. La menor incidencia de cáncer de mama se observó en ambas cohortes: un 35,1% menos de probabilidades en el análisis completo y un 30,5% menos de probabilidades en la cohorte emparejada.
El estudio no tuvo en cuenta el tipo de medicamento GLP-1 ni la duración del tratamiento, los factores de riesgo genéticos ni el estadio o tipo de cáncer al momento del diagnóstico. Se planean análisis adicionales para abordar algunas de estas variables.
RAZONES QUE PODRÍAN EXPLICAR LA MENOR INCIDENCIA DE CÁNCER DE MAMA
Los medicamentos GLP-1 son muy eficaces para ayudar a las personas a perder peso, y mantener un peso saludable se ha recomendado durante mucho tiempo como parte de las estrategias de prevención del cáncer de mama, ya que el sobrepeso o la obesidad, especialmente después de la menopausia, son factores de riesgo conocidos para este tipo de cáncer. Los investigadores también sospechan desde hace tiempo que la inflamación de bajo grado puede influir en el desarrollo del cáncer de mama.
Los GLP-1 reducen la inflamación sistémica a través de diversas vías y tienen otros efectos metabólicos y epigenéticos que podrían inhibir el crecimiento tumoral. Actualmente, los investigadores plantean la hipótesis de que estos múltiples efectos de los medicamentos GLP-1 inhiben el desarrollo del cáncer de mama.
Más allá de la detección precoz del cáncer de mama mediante mamografía o resonancia magnética, las intervenciones médicas o quirúrgicas para reducir el riesgo de padecerlo son limitadas y pueden cambiar la vida de las pacientes. Se recomienda la mastectomía profiláctica para algunas personas con mutaciones genéticas que aumentan significativamente el riesgo de desarrollar cáncer de mama a lo largo de su vida. Si bien el tamoxifeno es muy eficaz para reducir la incidencia de cáncer de mama en pacientes de alto riesgo, su uso entre las pacientes que cumplen los requisitos es limitado debido a sus conocidos efectos secundarios. Por otro lado, los medicamentos GLP-1 son ampliamente utilizados por millones de estadounidenses.
"En definitiva, queremos encontrar mejores opciones para prevenir el cáncer de mama", señala McDonald. "Ha sido alentador ver que las tasas de supervivencia del cáncer de mama han mejorado en las últimas décadas, y nos encantaría ver los mismos avances en la prevención".
El estudio contó con el apoyo del Centro de Investigación e Innovación del Colegio Americano de Radiología, la Coalición contra el Cáncer de Mama de Pensilvania y el Centro Oncológico Abramson.