Publicado 03/02/2022 08:04

La faringitis estreptocócica no provoca desarrollar tics

Archivo - Niño guiñando un ojo. Tic. Síndrome de Tourette.
Archivo - Niño guiñando un ojo. Tic. Síndrome de Tourette. - RBFRIED/ ISTOCK - Archivo

MADRID, 3 Feb. (EUROPA PRESS) -

Los tics son movimientos y vocalizaciones repetitivos provocados por el impulso de producirlos. Son la característica que define los trastornos de tics crónicos como el síndrome de Tourette, un trastorno del neurodesarrollo que comienza en la infancia.

Un nuevo estudio no ha encontrado ninguna relación entre la faringitis estreptocócica y el desarrollo de tics en los niños que tienen un padre o hermano con un trastorno de tic crónico, según publican los investigadores en línea en 'Neurology', la revista médica de la Academia Americana de Neurología.

"Se ha debatido mucho sobre si la bacteria causante de la faringitis estreptocócica, el estreptococo del grupo A, desempeña un papel en el desarrollo de los trastornos de tics, y las investigaciones anteriores han arrojado resultados contradictorios", afirma la autora del estudio, la doctora Anette Eleonore Schrag, del University College de Londres (Reino Unido).

"Nuestra investigación analizó una población de niños con mayor riesgo de desarrollar tics por tener un familiar de primer grado con un trastorno de tics y no encontró una asociación entre la exposición al estreptococo y el desarrollo de tics", explica.

En el estudio participaron 259 niños, de entre tres y diez años, que no tenían tics pero que tenían un padre o un hermano diagnosticado con un trastorno de tics crónico. Estos niños fueron sometidos a pruebas de infección por estreptococos al inicio y a lo largo del estudio, detectadas mediante hisopos de garganta, análisis de sangre para detectar los anticuerpos que indican una infección por estreptococos, o una combinación de estas pruebas.

Los participantes fueron seguidos durante una media de 1,6 años, con evaluaciones médicas alternas en persona o por teléfono cada dos meses. Los padres también llevaban un diario semanal y se les dijo que informaran de cualquier posible signo de tics en su hijo lo antes posible.

El inicio de los tics se definió como la aparición de un movimiento o vocalización repentina e involuntaria en tres o más días dentro de un periodo de tres semanas, que siempre se confirmaba en la exploración. En el transcurso del estudio, 61 niños, o el 24%, desarrollaron tics.

Los investigadores compararon la frecuencia de los trastornos de tics en los niños que tenían estreptococos y los que no los tenían y no encontraron ninguna asociación entre haber tenido una infección por estreptococos y el desarrollo de tics. Después de ajustar la edad, el sexo y el nivel educativo de los padres, seguía sin haber relación.

Cuando los investigadores hicieron un seguimiento de los participantes dos años después de la finalización del estudio, siete niños más habían desarrollado tics, pero los investigadores siguieron sin encontrar ninguna relación entre los tics y el estreptococo.

Independientemente del estreptococo, los investigadores hallaron una fuerte asociación entre el sexo y la aparición de tics, ya que las niñas tenían un 60% menos de riesgo de desarrollar tics que los niños, lo que es similar a los resultados de estudios anteriores.

"Se necesitan estudios futuros para investigar si otros patógenos, además del estreptococo, u otros factores que afectan al sistema inmunitario, desempeñan un papel específico en el desarrollo de los tics", explica Schrag.