Actualizado 08/08/2013 14:09:24 +00:00 CET

Los familiares de niños con cáncer también tienen riesgo

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WIKIMEDIA

MADRID, 8 Ago. (EUROPA PRESS) -

Expertos del Instituto de Cáncer Huntsman de la Universidad de Utah (Estados Unidos) recomiendan que los profesionales sanitarios revisen la historia médica de los familiares de niños con cáncer, algo que realizan desde la edición digital de la revista 'International Journal of Cancer'.

De este modo, y según señalan los especialistas en su informe, los familiares de estos menores "también pueden estar en riesgo", motivo por el que se aconseja que el médico visione los datos clínicos de su historial.

Para llegar a esta conclusión se ha revisado el historial médico familiar de 4.482 niños diagnosticados con cáncer durante un período de 43 años, según señala uno de los autores principales del estudio y miembro del Departamento de Pediatría de este centro académico norteamericano, el doctor Joshua Schiffman.

NO HABÍA EVIDENCIA HASTA AHORA DE MAYOR RIESGO

A su juicio, y debido a que aún no se había estudiado este aspecto, "no había evidencia hasta ahora de que el hecho de que un niño fuera diagnosticado de cáncer supusiera mayor riesgo para sus hermanos". No obstante, desde este instante se sabe que ello depende "de los antecedentes familiares", indica.

Así, expone que cuando un menor tiene cáncer, el riesgo de padecer la enfermedad para sus familiares directos "se duplica en comparación con las familias que no tienen hijos con cáncer". Además, éste se multiplica por cuatro "si el tumor es detectado antes de que el niño cumpla los cinco años de edad", añade Schiffman.

Otra de las expertas responsables de este trabajo es la epidemióloga genética y asistente de la Dirección de la universidad, la doctora Karen Curtin, que señala que la existencia de un registro estatal "reduce los posibles errores en la información sobre cánceres en las familias".

Aunque los especialistas subrayan que "no todos los cánceres infantiles son hereditarios", sostienen que la proporción de cánceres hereditarios en la infancia puede ser "significativamente mayor" que la de los cánceres hereditarios adultos. Así, ésta puede situarse "desde entre el 5 por ciento y el 10 por ciento hasta el 20 por ciento", concluyen.